Francisco Pérez llegó al predio de ferial flanqueado por los intendentes Juan Carlos De Paolo y Emir Félix. Todos sabían lo que les esperaba, hacia días que conocían de la posibilidad de que un grupo se manifestara contra la minería, la reapertura de Sierra Pintada, el uranio y “a favor del agua” y así fue.
El presidente de la Cámara de Comercio de General Alvear pronunció un discurso que se podría calificar de “duro” más que crítico. Agradeció y fue concreto en los pedidos y rclamos, pero mucho más cuando se refirió a la minería.
El aplauso más cerrado de los asistentes al fenomenal almuerzo de costillares asados a la llamas se produjo cuando Santolín se pronunció casi al final de la alocución, categóricamente por la “no reapertura de Sierra Pintada ni la utilización del cianuro”, y advirtió que “no estamos dispuestos a cambiar el perfil productivo” y que “el agua de Mendoza no se negocia”.
La respuesta de Pérez no se hizo esperar, evidentemente advertido que ese sería tema central comenzó su discurso y en una de las primeras frases, que quizás pasó inadvertida, fue un verdadero pronunciamiento: “Mendoza debe potenciar lo mucho que hace bien, pero también enfrentar un proceso de cambio y replanteo de los modelos productivos y económicos”.
La postura de los habitantes de General Alvear ha sido siempre de lucha, reaccionarios y comprometidos con sus intereses y de ello pueden dar fe los distintos gobiernos que cada año deben pasar la prueba de esa, para algunos, traumática Fiesta.
Lo más duro de los discursos de la fiesta ganadera
Los discursos transitaron por andariveles casi paralelos. Un pedido o reclamo y una respuesta que lo satisfacía. También al pronunciamiento más rígido de los alvearenses se contrapuso una postura inflexible.