Temporada tras temporada las marcas de moda se comprometen a la inagotable búsqueda de cómo vestir a una mujer moderna. Se trabaja en las nuevas tendencias y tipologías. El cambio es constante, los parámetros de belleza mutan continuamente, originando mucha confusión y sobrepublicidad. Pero la ambición es siempre la misma: la mujer y su modernidad.
¿Qué es lo que no se lleva? Esa es la premisa de estos tiempos. El mix de estilos que propone la tendencia actual nunca ha sido tan amplio. El barroco de las texturas y el color parece estar reinando esta temporada de la mano del minimalismo de los nuevos básicos: el nude, el beige y el nuez. Los accesorios pasaron de ser acompañantes del look a convertirse en el foco (statement pieces) y las influencias del año 2000 ya son palpables y pisan fuerte trayendo consigo nuevas formas geométricas y metalizados. La propuesta es infinita, pero mas que nada se habla de encontrar una expresión personal y saber convivir en armonia con aquellas amistades peligrosas llamadas TENDENCIAS.