Este invierno será por demás crudo para muchos sanrafaelinos. La falta de agua se hará notar y por distintas razones.
No habrá agua para muchos productores que, a fuerza de intentar evadir el efecto del granizo, optaron por el cultivo de las hortalizas.
Tampoco para los que crían gallinas, cerdos y conejos. Algunos que optaron por el cultivo de las flores, también se verán perjudicados por el faltante.
Pero lo más preocupante es el efecto que tiene esta crisis sobre los humanos.
En los distritos el agua para el consumo y la higiene es la corre por los canales, es la que proveen los ríos.
De las acequias a piletas y de allí al tanque que está sobre las viviendas. Si los ríos se van a cortar por tres o cuatro meses, ¿cómo harán esos miles para acceder al vital elemento?.
La que debe proveer la solución es la Municipalidad que sin corta de los ríos ya tiene bastante.
No da abasto para llevar el agua en los cinco camiones que posee.
Con el correr de los años se ha ido extendiendo la red de agua potable de la empresa provincial, AYSAM.
También se han ido creando cooperativas que realizan perforaciones, hay asociaciones de vecinos y hasta escuelas que se han organizado para solucionar el problema.
Todas ellas con una red que conecta a vecinos que pagan por el servicio. Esas organizaciones son 30 en San Rafael.
La sequía también afecta a algunas de ellas ya que las napas han descendido lo que obliga a realizar mayores inversiones para llegar a encontrar el líquido. A veces los vecinos no comprenden el esfuerzo que realizan las comisiones que conducen estos procesos y no pagan por el servicio que les han brindado lo que deteriora aun más la situación.
Esos ejecutores están organizados bajo el nombre de “Operadores comunitarios de servicios de Agua Potable” y abastecen un radio importantísimo del territorio departamental.
Sin embargo hay un 30 por ciento que queda afuera de toda esta gran red. Ellos son los que deben ser atendidos por la Municipalidad a la que el problema la excede.
Desde Irrigación no hay una respuesta para estos consumidores más que una provisión de 2 metros cúbicos permanentes y un turno completo en el mes de Junio en el caso del río Diamante y de una erogación de 2 metros en el Atuel “para mantener la fauna”.
El organismo no participa de la solución al problema del consumo humano.
La repartición que sí lo hace es Vialidad Provincial que muchas veces aporta los camiones, que se suman a los municipales, para atender a las familias alejadas.
La municipalidad recibe por día, sin cortes de ríos mediante, unos 150 pedidos de agua. Para enfrentar la situación ha debido contratar dos más.
Para la producción de la nota hemos consultado a Jorge Cañadas funcionario municipal que desde hace años se ocupa de estos temas, sobre todo de las redes de agua potable en distritos, de los que fue delegado en el principio de la gestión de Omar Félix, Roberto Peña, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Héctor Crescitelli, director de Distritos y a los delegados de aguas, del río Diamante y Atuel.