Los campos de concentración en Estados Unidos alojaron 120.000 personas que en su mayoría era japonesa, esto ocurrió tras el ataque de Japón a Pearl Harbor entre 1942 y 1948.
El objetivo fue sacar a los japoneses de sus viviendas en EEUU, muchos de ellos ubicados en la costa oeste del país, y llevarlos a instalaciones construidas especialmente bajo extremas medidas de seguridad. Los campos estaban cerrados con alambres de púa, vigilados por guardias armados y ubicados en lugares muy alejados a cualquier centro poblacional. Quien intentaba huir del lugar moría.
En la foto se observa la construcción de las nuevas viviendas.
La evacuación fue forzada por los norteamericanos, en muchos casos eran japoneses ciudadanos de EEUU. En la época hubo histeria contra los ciudadanos de origen japonés.
Los japoneses étnicos fueron obligados a vender sus viviendas y negocios en ocho días, aunque en algunas partes ese tiempo se rebajó a cuatro. Al enterarse de la situación aparecieron compradores oportunistas que compraron a muy bajo precio.
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