1. Nunca vayas de vestido blanco a una boda. ¡Es obvio! El sentido común nos indica que cualquier color está permitido al momento de vestirnos para un matrimonio, menos el blanco. Si vas con un vestido blanco, opacás y quitás protagonismo a la novia. Por más que este delicado color te quede fantástico o que la novia justo vista de otro color, usar blanco en una boda no está bien visto.
Si vas a una boda, no imites a Eva
Mendes con este vestido blanco.
Nicky Hilton salío a la calle en
pijama.
2. Nunca usés pijama en público. Los pijamas fueron inventados para dormir o usar cuando estamos en casa. Si salís con el pantalón o buzo pijama serás el centro de todas las miradas... pero por lo ridícula...
3. No combines jean con jean. Los pantalones de jean son prendas que podemos combinar con absolutamente todo, excepto con chaquetas, camperas, tops o tapados hechos con jean. La combinación jean con jean no es una buena idea, pues nos hacen ver disfrazadas y sobrecargadas. Los pantalones de jean y las camperas de jean se ven fabulosos, pero jamás los llevés juntos: elegí uno u otro.
4. En una entrevista de trabajo, es preferible estar demasiado producidas a estar demasiado descuidadas. Lo ideal es encontrar el equilibrio y sentirnos cómodas con las prendas que elegimos para una entrevista laboral. Pero ante la duda, recordá que más vale estar muy arregladas, que desarregladas.
5. Las zapatillas deportivas no van con jeans. El calzado que usamos para salir a correr y hacer gimnasia no quedan bien con jeans. Si querés ponerte un jean, tenés miles de opciones para elegir: zapatillas casuales, sandalias, botas, stilettos, taco chino y un montón de diseños más. ¡Pero olvidate de las deportivas! Dejalas para el gimnasio.
6. Nunca dejes que se note tu ropa interior. Excepto que lleves un traje con transparencias a una fiesta, no queda para nada bien que se perciba el conjunto de lencería que llevas debajo de tus prendas cotidianas. Si usás jeans de tiro bajo, ponete una remera larga para que la bombacha no se vea y si usás camisa blanca, ponete un corpiño color piel pero jamás uno negro, animal print o rosa.
7. Si no te sentís cómoda con una prenda, no la uses. Sin duda, hemos llegado a la regla más importante. El objetivo de la moda es vernos bien y sentirnos cómodas con lo que llevamos: si eso no es así, no tiene ningún sentido. Además, cuando estamos cómodas con una prenda, nos queda mucho mejor.