Desde muy temprano, cientos de corredores arribaron al escenario natural de Salinas Grandes, con el fin de enfrentarse a un circuito sin precedente: atravesar este desierto blanco y encandilador de 212 Km2, a lo largo de 10K que, por primera vez, se realizarían en nuestro país. A la inexperiencia de los participantes en este nuevo terreno de sal, se sumó la presencia del agua en el camino, un condimento extra para esta gran hazaña.
“Quiero felicitar a todos los competidores porque, hasta el momento, lograron adaptarse perfectamente a la altura. Sin embargo, correr en las Salinas Grandes de la provincia de Jujuy, a más de 3410 msnm, incluye un gran trabajo de logística y seguridad – brindado por toda la organización, la asistencia médica y la colaboración de las comunidades locales – para cuidar a cada uno de los participantes”, afirmó Sebastián Tagle, director del circuito y Club de Corredores.
Así, entre charcos de agua helada llena de sal, los corredores largaron sin parar. Sin perder el aliento, los punteros, una vez más, se despegaron del pelotón, marcando una amplia diferencia de tiempo, hasta cruzar velozmente el arco de llegada. “Jamás había corrido en un salar, y menos con agua. En un tramo, el agua me llegaba casi hasta las rodillas, estaba muy fría, y ahora la sal me cubre de la cabeza a los pies.
Sin embargo, a pesar del frío y el cansancio, no tengo dudas: me encantó la experiencia y la volvería a repetir” comentó, emocionado y feliz, el flamante ganador del Columbia Raid de los Andes 2012, Pablo Ureta.
A lo largo de las dos etapas, el atleta cordobés lideró la punta de la competencia y la tercera etapa no fue la excepción. Su tiempo final fue de 4h19m55s, compartiendo el resto del podio Individual con Miguel Angel Farfan (4h50m05s), y el tercer lugar con Waldo Soria (4h54m12s). Entre los Equipos, los ganadores del Columbia Raid de los Andes fueron Mercogliano Turismo, de Gabriel Velázquez y Alfio Mercogliano (5h19m36s); El Pulpo Bombón (Rodrigo Sánchez Ance y Juan Lucas Yacumo) con 2h40m33s; y Correr Ayuda, de Marcelo Perotti y Horacio Cano (5h31m10s).
“Club de Corredores cuenta con toda la experiencia y nos gusta ser líderes, por eso queríamos hacer algo nuevo, distinto y lo logramos, porque confiábamos en que el formato del Columbia Raid de los Andes le iba a encantar a los corredores. Vayan preparándose, porque ya estamos pensando en una segunda edición internacional, con un cruce a Chile incluido”, anticipó Sebastián Tagle, durante la entrega de premios en plena plaza de Purmamarca, al son del carnavalito.
A lo largo de toda la competencia, los corredores pusieron a prueba su entrenamiento, muy difícil de adaptar a terrenos desconocidos como las salinas o las grandes alturas; sin embargo, superaron el desafío, el cansancio físico y mental, y disfrutaron de una carrera única. En compañía de sus pares, compartiendo la hazaña junto a las comunidades locales, la cultura ancestral y el respeto por la Pachamama. Cruzaron la meta, con un imponente paisaje de fondo y, olvidaron el cansancio, cuando orgullosamente lucieron la medalla del Columbia Raid de los Andes, realizada totalmente a mano por artesanos de la puna.