Daniela Soledad Marín de 17 años resultó ser otra víctima de la inseguridad que se vive en muchas zonas de la provincia. "Hay bandas en cada barrio y la policía no hace nada" advierten vecinos del lugar.
A las 0.30 de anoche en la esquina de Molinero Tejeda y Lescano Fa en Las Heras cuatro delincuentes dispararon al aire, una de las balas impactó sobre la joven Daniela Soledad Marín de 17 años provocando su muerte. Otra de los tiros hirió en el brazo a una chica de 14 años, vecina del lugar.
Con desconfianza y temor de hablar sobre lo sucedido, gente de la zona se fue acercando a MDZ para dar su testimonio. Así fue como fuimos construyendo esta historia que relatamos a continuación.
Para proteger a quienes brindaron su testimonio y versión de los hechos no se indicarán nombres en esta nota. Sólo se hará referencia a las palabras que constatan la situación que se vive en la zona.
Algunos adultos aseguran que "es una zona tranquila"; sin embargo, los más jóvenes no estuvieron de acuerdo con esta certeza ya que explicaron que "es la segunda vez que pasa esto en menos de dos meses". Según comentaron en febrero se vivió un tiroteo en el cual también participaron delincuentes con la cara tapada que se desplazaban en motos.
Se respira temor y con mucha razón, según pudimos percibir. "Hay bandas en cada barrio", aseguran los testimonios. Estos grupos han tomado como costumbre salir en sus motos y disparar indiscriminadamente.
En la zona la frecuencia con la que circulan los móviles de la policía es mínima. "La policía nunca viene por acá ni se encarga de las bandas" señalaron otras personas.
"Escuché siete disparos de una 22" explicó convencido otro vecino, quien además explicó conoce de armas por eso pudo identificar a partir del sonido.
En el piso de la vereda los círculos marcan la sangre derramada.
En otras de las conversaciones alguien dijo "mandémoslos al frente, que se cague". Esto deja entrever la sensación de miedo y angustia que se vive en el lugar donde murió Daniela y donde otra joven resultó herida.
"Son los guachos de Amigorena", señalaron por ahí. Las víctimas saben quiénes pueden atentar contra su vida por eso el miedo a la hora de hablar. Entre lágrimas y, casi dando la espalda, jóvenes, que conocían a la fallecida, al preguntarles porqué creen que suceden este tipo de cosas, no supieron qué decir pero se animaron, angustiosamente, a relatar la desprotección que sienten.
En tanto que, otros señalaron que esto sucede por cosas insignificantes tales como "mirarse mal", "picudearse" lo cual termina a las piñas, con agresiones y el uso de armas de fuego. "Se van a terminar muriendo todos ahí" afirmaron molestos los vecinos. Otro de las personas indicó que "la policía pasó justo por ahí (mientras ocurrían los hechos) y sin embargo siguió de largo".