Finalmente, el despacho del ex diputado Néstor Kirchner volverá a tener vida y los encargados de custodiar ese espacio serán los miembros de La Cámpora. Será un lugar destinado al debate interno y a la construcción política de los herederos del proyecto que hoy lidera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Luego de la muerte del ex mandatario, ese despacho había quedado deshabitado. En realidad, son tres oficinas conectadas entre sí en el tercer piso. Una de ellas se utilizará para reuniones, cuadros con fotografías de Néstor en diferentes momentos de su carrera política pintan de mística las paredes que rodean una larga mesa. Al lado se encuentra la recepción con un escritorio y unos sillones para los visitantes. La tercera es la que utilizó el santacruceño dos veces en su vida: no tenía tiempo para la tarea parlamentaria.
Al principio, el presidente de la Cámara baja, Julián Domínguez, se mostró dubitativo cuando los diputados de La Cámpora reclamaron el privilegiado despacho de Néstor. Las dudas del titular de diputados se disiparon cuando la orden bajó de la Casa Rosada.
Todos tienen claro que las reuniones del Frente para la Victoria se seguirán haciendo en el despacho del presidente del bloque, el diputado santafesino Agustín Rossi. Y los encuentros en la flamante sala de La Cámpora serán manejados por una agenda que trasciende las fronteras del propio Congreso. El diputado y secretario general de la agrupación, Andrés “Cuervo” Larroque, ya tiene un lugar reservado en la punta de la mesa. También tienen un lugar fijo los diputados Eduardo De Pedro, Mayra Mendoza, Alonso, Marcos Cleri, Anabel Fernández Sagasti y Marcelo Santillán. Aunque todos saben que una de las sillas reservadas será para el militante Máximo Kirchner.
Las remodelaciones de las oficinas 334, 336 y 338 no tienen detalles de lujo. La sala de reunión aún no tiene nombre, pero no se descarta que sea bautizada con el nombre de quien “devolvió la política a las mesas de discusión”, como dicen los seguidores K.
“Tengo unas ganas bárbaras de ir al Congreso a debatir y defender las políticas de estos años”, dijo Néstor en uno de los actos de campaña de 2009. Pero en la intimidad, el ex mandatario sabía que su rol era el de constructor de un proyecto político y que su nuevo rol como diputado podía coartar las responsabilidades que se habían asumido el 25 de mayo de 2003 en la presidencia.
Es cierto que Kirchner sólo ocupó sus oficinas en dos oportunidades, una cuando juró como diputado en 2009 y después en la previa a la votación de la Ley de Matrimonio Igualitario. También es una realidad que no asistió a reuniones de ninguna comisión, que no presentó ningún proyecto y que la tercera vez que fue al Congreso como diputado, fue para una reunión en el despacho de Rossi. Pero también es verdad que la mayoría de los proyectos del FpV tenían su letra.
Kirchner había decidido ocuparse de la conducción del PJ Nacional y lideró la Secretaría General de Unasur. Cuando Néstor murió, nadie más volvió a utilizar aquellas oficinas. Ahora el espíritu de Kirchner vuelve para abrir esas puertas.
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