El estudio de arquitectura mode:lina creó un departamento turístico destinado a visitantes en Poznań, Polonia. Su naturaleza se define por el tipo de cliente que lo utiliza: el viajero que busca conseguir la sensación de estar en casa y disponer de las comodidades que proporciona un hotel.
El desafío principal al que se enfrentaron en el diseño del interior fue el presupuesto. Se resolvió utilizando piezas de sencillo reemplazo -de Ikea-, mezclando elementos de catálogo con piezas combinadas a medida. Todas las habitaciones tienen mensajes escritos en las paredes blancas, que recuerdan el uso del cuarto y añaden una nota de humor.
Así, se consiguió crear un diseño interior asequible y al tiempo duradero, que definitivamente sobresale entre los de su misma categoría en el mercado.