El backstage de Vendimia para Todos: declaraciones, rectificaciones y denuncias

Los minutos previos al inicio de los festejos de la comunidad homosexual mendocina, estuvieron marcados por el nerviosismo, el apuro y las confesiones. El detrás de escena de una fiesta atrapante y caliente, también en los vestidores.

Uno de los drag queen, preparándose para el show. Foto: Federico Croce/MDZ
Uno de los drag queen, preparándose para el show. Foto: Federico Croce/MDZ

Lo que posteriormente sería un espectáculo certero y bien logrado, tuvo en la previa los aspectos típicos antes de salir a escena. Claro que, la esencia de una presentación de esta naturaleza lo convierte siempre en una explosión de algarabía y color, como suelen ser los festejos que involucran a la diversidad sexual y elección de vida.

Entre vestuario y maquillaje, Laura Fuertes, directora artística y con más de 33 Vendimias departamentales en su espalda, confió la felicidad que la invadía "al haber logrado plasmar en el escenario el 100 por 100 de lo planeado, y superar las espectativas previas". Además de destacar el trabajo conjunto con Canci Producciones, en un guión que según ella se resume en "amor" en todas sus concepciones posibles.

Quienes no dejaron pasar la oportunidad para hablar antes de que Vendimia se eclipse hasta el próximo año, fueron algunos bailarines contemporaneos que participaron del acto central de la fiesta y aseguraron que una versión que llegó a los medios el día de la primera repetición era completamente falsa. "No hubo ninguna sentada ni reclamo por la ubicación de los equipos de Vicentico. Es más, tuvimos que modificar parte de la coreografía para poder salir. Pero no es cierto que hubo una medida de fuerza como se dijo", confió Cristian, bailarín y protagonista del supuesto conflicto.

Asimismo, mientras el Angel Bustelo se colmaba y una copiosa lluvia apuraba a los asistentes, las dos máximas candidatas a la corona, Zoe y Delfina, se mostraban para los medios de comunicación y daban su opinión integradora: "Vendimia Gay es una forma de mezclar la cultura con nuestro mundo y con la diversidad sexual". Un mensaje que perduró toda la noche y tomó a la multiplicidad de elección como el eje sobre el que giraría la rutina artística.


Una de las declaraciones más calientes vino de una reina de la Vendimia Gay de mandato cumplido, que en camarines aseguró a MDZ que la figura real es meramente ilustrativa, no hay actividad alguna programada para ellas, no obtienen ningún beneficio ni sueldo mensual. "Nos pagan 500 dólares cuando somos electas y otros 500 cuando entregamos los atributos. Esto es para que las chicas vuelvan y no falten el día que cumplen el mandato", aseguró.

Finalmente, pasadas las 12 de la noche, el espectáculo tomó vida sobre el escenario y junto a las luces, las voces se apagaron detrás de escena. Muchos habían dicho lo que tenían para contar.