“Tuve un sueño atroz: mi hijo no era de Boca”

El recato que muchos profesan en la vida cotidiana se convierte en pasión y desborde dentro de la cancha. Para los varones, ser hinchas del mismo equipo implica identidad, ilusiones y broncas compartidas. Martín Kohan, en Mundo Intimos de Clarín.

En el fútbol soy mejor, el fútbol me hace mejor. Porque yo nunca pierdo el tiempo, y si lo pierdo me malhumoro. Tampoco salto ni canto ni bailo ni me entrego a euforias gratuitas: la alegría por sí misma no me atrae.

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