Cumplida la suspensión por la roja que vio ante Independiente (R), Carlos Sánchez volverá a ocupar la banda derecha del mediocampo de River contra Quilmes. Y el uruguayo le dio la derecha a Almeyda por no haber usado el 225 la fecha pasada: “Si me daban a elegir, prefería no jugar contra Desamparados. Con Quilmes va a ser un partido fundamental y quiero estar. Puede ser el punto de quiebre para sacar una buena diferencia, pero estamos tranquilos”.
Pero Sánchez no se quedó ahí. Demostró conocimiento sobre el rival que se viene y analizó: “Hay que tener mucho cuidado, está muy ofensivo, contundente. No creo que vengan a defenderse sino a tratar de tapar nuestras virtudes y nosotros vamos a tratar de tapar las virtudes de ellos, sin dejar de atacar, eso es fundamental”, contó en diálogo con 100 % River. ¿La fórmula del éxito?
Por último, Sánchez elogió a sus compañeros (“nos defendemos todos a morir”) y admitió la obsesión de todo el plantel millonario: “Pensamos continuamente que ya no nos podemos equivocar más como pasó el semestre pasado, con partidos que no pudimos cerrar. Queremos sacar una buena diferencia para no sufrir al final y depender solamente de nosotros”.
Quilmes es "El punto de quiebre"
Sánchez piensa que el partido con Quilmes puede marcar una inflexión en el torneo para River y se alegra de volver a la titularidad tras la suspensión.