Más que chocar un tren explotó la política de transporte”

Inmediatamente ocurrido el accidente ferroviario en Once y por respeto a las víctimas y familiares decidimos continuar trabajando en silencio, pero las irresponsables decisiones que ha tomado el gobierno nacional son la mayor falta de respeto a las víctimas y a todos los argentinos.
Nuestro principal objetivo, además, apunta a que reflexionemos juntos acerca de esta tremenda tragedia y de algunas de las cosas que se han dicho y decidido en las últimas horas.

Es intolerable que el Estado Nacional se haga el distraído con la tremenda responsabilidad que le compete. La decisión de la Sra. Presidenta de presentarse como querellante en la causa judicial, resulta no sólo contraria al orden jurídico, sino también falaz y absurda. En este caso, el gobierno no es víctima ya que entre sus filas se encuentran potenciales responsables de este hecho. Le pide a la justicia que encuentre responsables cuando el principal responsable es el propio gobierno.

Para qué esperan las pericias judiciales si este accidente ocurre principalmente como consecuencia del festival de subsidios sin control. Aquí murió gente, más que por errores técnicos o humanos, por la desidia de funcionarios y, peor aún, por la complicidad de muchos de ellos con la concesionaria.

Por qué recién ahora se plantea quitarle la concesión a TBA, si hace más de 6 años la oposición y los organismos de control venimos advirtiendo de las irregularidades de la misma.

La intervención hoy anunciada es un verdadero despropósito que acentúa aún más la falta de política en este sentido. Ayer mismo la Presidenta anunciaba que no tomaría medidas hasta tanto no se expida la Justicia. Sin embargo, hoy dispuso la intervención administrativa técnica operativa temporal, reconociendo que la misma traerá inconvenientes en la prestación del servicio. Pero lo más grave es lo peligroso que resulta que el Estado, insistimos principal responsable del accidente, se haga cargo de los elementos que debe auditar la Justicia.

Quizás ahora, quizás demasiado tarde… ya murieron muchos argentinos, puedan comprendernos por qué no pudimos aprobar un presupuesto escandaloso, que contemplaba entre otras cosas incrementos de subsidios discrecionales sin ser sometidos al menor control. Para dar una cifra que magnifica el escándalo de subsidios que han recibido estas empresas: TBA concesionaria del ferrocarril Sarmiento, donde ocurrió el accidente, recibió en los últimos 3 años, más de 420 millones de pesos. Parecería que estos subsidios tenían un solo fin: enriquecerse ilícitamente.

El Estado Nacional ha hecho caso omiso a los innumerables informes de la AGN, de la Defensoría del Pueblo, de la propia Comisión Nacional de Regulación del Transporte y  de los informes que los distintos legisladores veníamos presentando al respecto. Resulta curioso que un Estado que pretende “no ser bobo”, como la misma presidenta repitió incansablemente el día de su asunción, ponga cada vez más dinero a las empresas concesionarias para que el servicio sea cada vez peor hasta el punto intolerable que no garantice las condiciones mínimas de seguridad. Mecanismo que resulta por demás sospechoso de complicidad entre el Estado y la concesionaria.

El peronismo debe reconocer las pésimas decisiones que se tomaron en el gobierno de Menem y que no sólo están vigentes, sino que han empeorado. Este sería un primer paso importante para empezar un debate serio y responsable.

Desde la Unión Cívica Radical insistiremos en un trabajo serio que permita encontrar el verdadero rumbo del transporte en la República Argentina.

Inmediatamente denunciaremos penalmente a Julio De Vido y a Juan Pablo Schiavi por incumplimientos de deberes en torno a la tragedia ferroviaria, pediremos la interpelación del ministro de Infraestructura ante el Congreso de la Nación e impulsaremos la reglamentación del artículo 85 de la Constitución Nacional para que los informes de la AGN comiencen a ser vinculantes.

Exigiremos la recisión del contrato de concesión de TBA.

Insistiremos en los aportes que hemos plasmado en nuestro plan nacional ferroviario.

Porque aquí no sólo choco un tren y tenemos que lamentar víctimas, estalló El Modelo, Modelo que intenta congelar tarifas que son una  fuente inagotable de corrupción, con el agravante de que los subsidios además de otorgarse discrecionalmente, no son sometidos al menor control, por lo que aquí más que un Estado ausente aparece un Estado cómplice.



    Mariana Juri         Enrique Vaquié
Diputada Nacional UCR     Diputado Nacional UCR