Ser docente no es fácil por estos días, los alumnos, los padres, las obligaciones propias y la realidad se conjugan, y son situaciones a las que debe enfrentarse hoy un docente. El Profe (como cariñosamente nos gusta llamarlo) Luis Vespa nos atendió amablemente. Él es un hombre respetado y entendido en materia de educación, referente de alumnos y docentes, y en una charla muy amena reflexionó respecto de la educación a días del comienzo de clases.
“Este año me jubilo con 28 años en la docencia”, dice Vespa y se lo ve contento, aun recorriendo los pasillos, en las aulas, en las reuniones, “no tengo ninguna duda que los docentes comenzamos con optimismo” dice absolutamente convencido, respecto de la tarea que tiene por delante quienes mayoritariamente se han egresado de instituto formadores.
Respecto a esto explica que “así todo eso no es garantía de que se recibirá un buen docente, porque hay cosas que no son transmisibles, que están relacionados con la vocación, el fuego interior que hacen al docente, que lo lleva a establecer un vínculo con los alumnos, un vínculo forjado en el amor, la comprensión, en los valores”, dice convencido, como intentando persuadir al lector de sus palabras.
“Como docente uno puede instruir a partir de eso, pero si no se logra establecer ese vínculo, es un discurso que no puede tener retroalimentación por parte de los alumnos, quienes lógicamente tiene luego problemas de conducta, se aburren en las clases, no quieren ir a la escuela y no es el ideal que uno busca como profesor” explica.
Qué pasa con los chicos
La consulta casi lógica, en estos días estuvo referida a los alumnos, a esa falta de interés que se ha dado a conocer en los últimos días.
Vespa con absoluta seguridad citó un concepto de Alberdi, de “Bases y puntos de partidas”, en donde “Alberdi hace una distinción entre educación e instrucción”, explica “cuando habla de educación está hablando concretamente de la formación de valores, y eso es un proceso que se da necesariamente en la familia”, destacó.
“El chico tiene que venir educado para que nosotros lo podamos instruir, hoy la familia lamentablemente por el motivo que sea no brinda el entorno de contención que necesita un adolescente, para hacer un diagnóstico rápido podría decir que considero, estamos atravesando una prolongadísima crisis social y económica. Estamos en la transición del cambio de valores, lo que era bueno antes, tal vez no lo sea ahora. En consecuencia los chicos son los más perjudicados, escuchan un lenguaje contradictorio, como por ejemplo: no servís para nada, pero a la vez si pasas de año te premio con tal cosa. Y considero que ahí comienza todo, porque deberíamos pensar en decirle que si pasa de año el premio son las vacaciones, en las que se pueden disfrutar otras cosas, como el club”, dijo como resignado a un estilo de vida que parece cada vez está más arraigado.
El profesor Vespa da clases en diferentes instituciones del medio, en Nivel Medio tiene una importante cantidad de horas en la Escuela Normal, en la que explica no hay mayores problemas de conducta pero son otras las cosas que lo ocupan y lo preocupan.
Al respecto durante la charla y enfocándonos en sus preocupaciones nos comentó que tiene horas en un tercer año, que antes era el primero del polimodal y en un quinto año, de acuerdo a la actual nomenclatura, y detalló que con los alumnos de tercer año no existen mayores inconvenientes, pero con los chicos de quinto, el tema es diferente.
“Los chicos de quinto no son malos, en absoluto, pero considero que son el claro ejemplo de lo que sucede ya que se viene perdiendo a pasos agigantados el objetivo principal de la escuela que es el de impartir conocimiento”, destacó. “Es decir las escuela es una reunión en torno al conocimiento, es una construcción entre los chicos y docentes, directivos, no docentes, todos somos una familia indudablemente. Los quintos están preocupados por todo lo externo, primero la remera, porque es verano, luego el buzo, que si bien son objetos que claramente hacen a la identidad de ellos, como grupo y para con la Escuela, son externos a lo educativo, después el viaje, la fiesta, la indumentaria y esto veo que conspira con el objeto principal de la escuela, como dije antes”.
Planteado esto, el profesor Vespa destacó que “mientras esto no se revea y la familia no intervenga fuertemente para revertir esta situación nos encontramos en problemas, porque si a todo lo anteriormente observado le sumamos las inasistencias recurrentes, fundamentadas en que es viernes, o en que hace frío, las cosas no se pueden hacer como un docente quiere, a esto claro debemos agregar la desidia de la familia y entonces es un problema difícil de controlar”, explicó.
“A los chicos los voy a defender siempre, dijo con convicción absoluta, porque uno puede entender una rata colectiva como una circunstancia excepcional, pero que sea algo habitual y desde sus casas no hagan nada, es n problema, por lo que ceo que cada vez son más víctimas que victimarios”, destacó.
Los docentes en estos tiempos
“En cuanto a nosotros hay cosas que definitivamente hay que mejorar como ocurre siempre cuando comienza cada año y cada vez que uno hace una autoevaluación. Sumado a lo cotidiano que uno enfrenta, los docentes observamos como el Gobierno Provincial que es deficitario hace un esfuerzo serio por la educación traducido esto por ejemplo en los equipamientos que llegan a las escuelas, además los salarios que no son malos, pero me pregunto yo y ¿el impuesto a las ganancias?”.
“Nosotros no somos empresarios”, dijo con absoluta convicción, “el salario de un docente no puede ser punible de impuesto a las ganancias porque nosotros somos trabajadores y a un trabajador no se le puede cargar con un impuesto a las ganancias. Entonces queda claro por un lado el esfuerzo Provincial, pero después el Gobierno Nacional se lo lleva y no entonces el aumento que se ha conseguido en este último tiempo no se nota, porque existe el impuesto a y el caso es que no lo devuelven. No he visto que se hayan concretado algunas obras tales como el pavimento en la Ruta 40 hasta Tunuyán, tampoco en la Ruta 7 hasta Desaguadero, en fin…” dijo casi como resignado.
Casi como resignado… pero no, porque claro está que la sigue peleando y sigue sintiendo el mismo amor por la docencia como desde hace 28 años, algo que nos dejó muy en claro en sus últimas palabras antes de terminar la charla, “comienza un nuevo ciclo lectivo y como dije al principio está la mística y la pasión”.
La palabra de un docente de alma, con experiencia, a quién deberíamos de escuchar para no caer en errores, que está claro se pueden solucionar.
Gracias Profe por esta clase sobre la vida, feliz comienzo.
Un hombre que sabe de historia, reflexiona sobre educación.
Comienza un nuevo ciclo lectivo.Por eso dialogamos con un hombre que ama la docencia, que está a poco de jubilarse: el profesor Luis Vespa, quien analizó estos tiempos en la educación.