EXPERIENCIA ARIEL PINK

Cobertura de la visita a la Argentina de Ariel Pink, responsable de los discos que marcaron el pulso del nuevo pop norteamericano en los últimos años.

12 del 12 del 12, día extraño en la ciudad porteña. Las almas mas audaces se reunían en las puertas de Niceto Club para recibir la magia de la nueva era con la experiencia extrasensorial de Ariel Pink y sus Haunted Graffiti.

Desprolijo, lo-fi y sumamente lisérgico fue el show del oriundo de Los Angeles en su primera visita a la Argentina. Temas por momentos con ritmos funk, otros mas pop y folk representaron un fiel repaso por su carrera.

Kinski Assassin fue el primer tema vomitado al público con una performance escénica de parte de Pink que nos recordaba las fiestas de acido del querido Ken Kesey en Los Angeles. Una vincha de antenas con corazones, una remera del mundial de Mexico 68 con un dibujo de Speedy Gonzalez, shorts y medias hasta las rodillas con mocasines, así salió al escenario Ariel Pink para invitarnos a un viaje intergaláctico. Con temas como Is This The Best Spot?, Only In My Dreams, Beefbud, Driftwood y Nostradamus & Me nos llevo a su planeta elegante de rarezas.

Gran cierre de la primera parte del show con Witchhunt Suite for WWIII donde su banda demostraba estar a la loca altura de las circunstancias acompañando a su lider por caminos desconocidos.

La segunda parte del viaje inició con She’s My Girl y continuó con la esperada Round & Round dejando al público en un éxtasis bailable para finalmente relajarlo y cerrar la noche con Baby y su funk melancólico.

Un viaje tan esperado llegaba a su fin alrededor de las doce y media de la noche dejándonos a todos la sensación de haber estado en los zapatos de Tony Wilson cuando vio por primera vez a los Sex Pistols.