Memorial de la Bandera del Ejército de Los Andes

La Bandera del Ejército de los Andes es nuestro símbolo patrio por excelencia. Después de 200 años se le ha brindado su propio Memorial, un espacio de homenaje y reflexión donde se deja de lado el ruido urbano para concentrar los sentidos por sobre todo. Club House lo recorre con una exclusiva producción de fotos.

La Bandera del Ejército de Los Andes es el símbolo más importante de la independencia de Argentina, Chile y Perú. Su esencia trasciende todos los discursos y se resignifica de generación en generación. Es emblema de la fortaleza de los hombres de vanguardia que lucharon por las bases de una sociedad igualitaria.

A partir de la gesta sanmartiniana comienza una nueva etapa en la historia de estos países y muchos son los objetos simbólicos que se producen a lo largo del tiempo, pinturas, imágenes,
escudos y banderas son representaciones posteriores que construyen la historia y nos permiten conocerla desde distintos enfoques. Estos diversos documentos los podemos observar en forma directa en Museos, Archivos y otros espacios culturales. Su lectura a través del tiempo nos permite elaborar discursos interpretativos de la historia.

Pero, más allá de toda lectura y por encima de todos los documentos, la Bandera del Ejército de los Andes es el símbolo por excelencia. Después de 200 años es oportuno brindarle su propio Memorial, un sitio que le rinde homenaje como espacio evocativo, despojado de todo elemento anexo.


Proyecto y tratamiento del espacio público

El Memorial para la Bandera del Ejército de los Andes se ubica en el predio central del Parque
Cívico, Frente a la Casa de Gobierno, el cual antiguamente perteneció a la Quinta Agronómica. Este parque constituye una masa verde consolidada que ha envuelto el área Cívica y se comporta como un fuelle entre estos grandes edificios de intensa actividad administrativa y las actividades urbanas del microcentro.

Este trazado paisajístico ha mitigado la impronta de los grandes edificios del Centro Cívico, diluyendo la relación del eje de Avenida Mitre y Casa de Gobierno. Los nuevos conceptos de la arquitectura contemporánea y los sistemas democráticos se alejan de los lenguajes monumentales y en esta línea de pensamiento se ha desarrollado el nuevo edificio y la intervención sobre el parque generando una plaza cívica de uso público que vincula la explanada existente, desde la escalinata del edificio principal hasta la fuente oval. Con ese fin se mantiene la circulación en la calle Virgen del Carmen de Cuyo pero se baja su velocidad a través de tratamiento de piso que la unifica con el área peatonal y eventualmente la integra a las actividades ceremoniales.

La plaza conmemorativa se configura a partir de una superficie simple, cuadrangular que se apoya sobre el terreno verde del parque como una placa de piedra que, con el mínimo impacto visual, cubre el Memorial. Por encima, surgen dos objetos de luz con textos conceptuales sobre la Gesta Sanmartiniana y la Bandera del Ejército de los Andes vinculando simbólicamente el interior con el exterior. La Plaza está presidida por la llama votiva al General San Martín y el soldado de la guerra de la Independencia que emerge en el mismo sitio donde se custodia la Bandera a nivel de subsuelo.

El proyecto incluye la puesta en valor del parque, se agregan juegos de agua y luces a la Fuente oval, se consolidan y reubican caminos y veredas y se incorpora iluminación y equipamiento. Esta intervención incluye como material de proyecto todos los valores ambientales del parque tanto sus forestales como los paños verdes existentes.


Memorial de la Bandera

En el “lugar de la memoria”, un objeto o espacio por sí mismo puede actuar como verdadero “lugar” de rememoración. Es un ámbito conmemorativo y celebrativo donde prevalece el silencio y se agudiza la percepción.

El proyecto se desarrolla con una arquitectura simple, clara, sólida, contundente, de planta cuadrangular que tiene como protagonista a la Bandera de la Gesta Sanmartiniana.

El acceso al Memorial se genera a través de una única rampa que introduce paulatinamente al visitante en un nuevo clima de silencio y lo prepara para llegar a la Sala de la Bandera. El espacio se abre por debajo del nivel de suelo y se ingresa a un hall semicubierto donde la continuidad del tratamiento de los muros sólo se interrumpe por el ingreso a las Salas Principales.

En el hall de acceso se encuentran las bases de las dos torres de luz emergentes que relatan y diferencian los ámbitos de la Bandera del Ejército de los Andes de un lado y los Estandartes Realistas del otro. A través de los efectos de luz, la materialidad y despojo se logra generar un ámbito de conmemoración y celebración.

Ficha técnica

Proyecto arquitectónico, Proyecto ejecutivo y Seguimiento de Obra
Oficina de Proyecto y Ejecución de Obra Arq. Emanuel Fernández, Arq. Mercedes Castro, Arq. Silvia Salustro

Dirección de Patrimonio Cultural y Museos
Prof. Regina Agüero

Ministerio de Cultura
Prof. Marizul Ibáñez

Asesoró: Arq. Silvia Salustro. Dirección de Patrimonio Cultural y Museos de Mendoza