Inquietos ante la perspectiva de un jury de enjuiciamiento al juez de ejecución penal que decidió otorgarle la libertad condicional a Juan Cabeza, el remisero que, según las evidencias recogidas por los investigadores chaqueños, violó y asesinó a Tatiana Kolodziez, varios de sus colegas y miembros de ONG vinculadas al ámbito de la justicia salieron en su defensa.
“Si el juez Axel López tiene que comparecer ante un jury, entonces que no existan más los Juzgados de Ejecución Penal, porque no tienen sentido”, dijo al diario Página 12 Mario Juliano, presidente de la Asociación Pensamiento Penal. Extraño razonamiento, que equivaldría a decir que si se demanda a un médico por mala praxis, se está invalidando a toda la profesión; o que si se destituye a un funcionario público por mal desempeño hay que disolver la administración pública en su totalidad.
El mismo matutino recoge la opinión de Federico Marlini, juez de Ejecución Penal de Quilmes, quien dijo: “En primer lugar, es una desgracia absoluta. Desde el lugar de la familia es incomprensible. Desde el costado jurídico, estaban dadas las condiciones formales, legales, hacía 4 años que estaba en salidas transitorias, ya estaba en un dispositivo de inserción (y) aparentemente estuvo cumpliéndolo bien y es lo que los jueces tenemos para guiarnos”. Merlini se pone así en la línea de los argumentos del propio juez Axel López, quien desestimó al perito psiquiátrico que entrevistó al detenido y concluyó que había riesgo de reincidencia (ver Un perito había alertado sobre el riesgo de reincidencia) porque esto contradecía los informes que durante varios años había dado el Servicio Penitenciario Federal (SPF) sobre Cabeza.
Sin embargo, es sabido que el SPF sólo evalúa la conducta del detenido dentro del penal, donde hasta un psicópata puede tener buena conducta. No significa esto que no vaya a delinquir nuevamente, en particular si su conducta criminal está determinada por una psicopatía.
Sin embargo, el artículo del matutino, titulado “Una resolución que desmiente”, además de recoger opiniones favorables al magistrado, sostiene que “la resolución de Axel López para dar la condicional a Cabeza desmiente las acusaciones en su contra”.
“Este juez no tiene facultades de vidente”
“Escucho esta noticia: ‘Las Madres del Dolor están evaluando pedir juicio político contra el juez Axel López, responsable de las salidas transitorias del sospechoso de haber asesinado a la mujer en Chaco’ y me da dolor de cabeza”, fue el comentario de la abogada criminóloga Claudia Cesaroni, integrante del Cepoc (Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos). “Es un sospechoso, o sea, por ahora, inocente, agregó Cesaroni. Y, aunque haya sido el autor de tan horrible crimen, no hay motivo para juzgar al juez Axel López, que cumplió su tarea, lo que incluye que, cuando una persona cumple dos tercios de la condena, y ha cumplido los reglamentos carcelarios, puede obtener la libertad, Y, claro, recordemos que ni este juez ni ningún otro tiene facultades de vidente”.
Ironías aparte, en ese “puede” está todo. Lo que la profesional olvida decir es que el juez no debe liberar al reo sino que puede. La diferencia entre un verbo y otro es, en este caso, enorme. Es decir, la libertad condicional no es obligatoria sino facultativa; debe decidirla el juez y para ello debe tener en cuenta la opinión de los peritos, en particular en crímenes de esta índole.
“Sucedió lo que sucedió sin que tenga responsabilidad. Esta película ya la vimos en el caso Schiavo, en el caso Sal Lari, sería de desear que no tropecemos con la misma piedra”, dijo además el ya citado Mario Juliano, de la ONG Pensamiento Penal.
Se está refiriendo a los casos de los magistrados Nicolás Schiavo –que no tuvo juicio político– y Rafael Sal Lari, que sí lo tuvo, pero fue absuelto y sigue en funciones.
Vale la pena detenerse sobre estos casos. Nicolás Schiavo liberó a Ángel Fernández, quien de inmediato asesinó por venganza a una familia entera en Campana: un matrimonio y sus dos pequeños hijos. En su defensa, Schiavo dijo que correspondía que Fernández estuviese en libertad porque el delito por el cual estaba procesado era excarcelable: portación de armas. Pero en su resolución no tuvo en cuenta que este delincuente ya había sido condenado anteriormente por homicidio, pena que había cumplido. En concreto, no consideró la condición de reincidente que, en otros tiempos, habría implicado la imposibilidad de ser beneficiado con excarcelaciones, morigeraciones de pena, etc. Sucede que en los últimos años se ha impuesto la doctrina ultragarantista que sostiene que la reincidencia es inconstitucional (ver Para colmo, quieren eliminar la reincidencia).
Rafael Sal Lari, el otro caso mencionado por Juliano, es el juez que liberó a los asesinos del ingeniero Carlos Regis, crimen que tuvo lugar en julio de 2008, en Béccar. Julio Omar López y Sebastián Bordón habían sido detenidos el 25 de enero de 2008, en Martínez, en posesión de dos pistolas con miras láser y balas de punta hueca. Bordón escapó y fue detenido dos meses después. Pero 5 días más tarde, a pesar de su fuga, de sus antecedentes y de que se encontraba en libertad condicional (tenía una condena por robo calificado), fue excarcelado por Sal Lari.
Es curioso que, cuando habla de “tropezar con la misma piedra”, Juliano no se está refiriendo a que los jueces, basados en los terribles resultados de sus fallos anteriores, eviten volver a excarcelar livianamente a delincuentes que deberían estar presos. La “piedra” que le molesta no es la reincidencia criminal de individuos como Juan Cabeza, sino que se pida el juicio político de estos magistrados.
Ninguno de los entrevistados, todos defensores del juez, se refiere al hecho de que Axel López es reincidente en esta mala praxis: fue él quien liberó al violador y asesino de Soledad Bargna.
Fuente: infobae.com
Insólita defensa del juez que liberó al violador
“No hay motivo para juzgar a Axel López”; “cumplió su tarea”; “estaban dadas las condiciones legales para liberar a Cabeza”; “sucedió lo que sucedió sin que tenga responsabilidad”; “no es vidente”: son algunos de los argumentos de sus colegas.