Como abono para las plantas
Los residuos de té aportan varios minerales a la tierra, por lo que es bueno usarlos como abono. Para ello se pueden “mezclar directamente en la tierra, o enterrarlos”. Incluso, se puede cubrir con ellos la superficie de la tierra a modo de manto vegetal. Esto mismo se puede hacer cuando consumimos té en hebras, en saquito o con la yerba del mate.
Otra opción es volver a hervir el té y dejarlo en agua hasta que ésta se enfríe. Con ella podremos regar una o varias plantas.
Finalmente, se pueden incluir estos residuos (así como también la yerba mate usada) en el compost, en caso de que tengas el tuyo.
Como desodorante para la heladera
La idea es colocar varios saquitos en algún contenedor donde puedan respirar (se le pueden hacer varios agujeros). Al llevarlo a la heladera, éste absorberá los malos olores.
Como repuesto para la canasta del inodoro
Si te quedaste sin pastillas para el contenedor que desodoriza tu inodoro, colocá dentro de él un saquito de té de cualquier gusto. Podrá sacarte del paso cada vez que lo necesites.
Para contrarrestar los malos olores de las mascotas
Esparciendo hojas de té usadas en las cajas de arena o piedritas de los gatos, se puede ayudar a reducir su olor. Tendrán el mismo efecto si se las coloca en almohadones, camas y cuchas.
Por otro lado, las hojas de té pulverizadas son un excelente accesorio para hacer que tu perro ruede sobre ellas. Dejan un aroma y un brillo magnífico cuando se adhieren al pelaje. ¡Hay que probarlo!
Como factor curativo
El té tiene una pequeña parte de ácido tánico que funciona como anti-inflamatorio. Por eso, es útil para tratamientos de la piel, bolsas en los ojos y aliviar las picaduras de insectos.
Como tintura
El té es un excelente colorante natural. Si se lo aplica sobre tela blanca, le dejará un tinte sepia que puede darle toda una nueva cara. Además, se puede usar para teñir el pelo, resaltar su brillo y protegerlo. Para ello tenés que seguir las siguientes instrucciones:
1. Hervir el té que hayas elegido. Dejarlo enfriar a temperatura ambiente o menor mientras te lavás y enjuagás el pelo.
2. Sobre el pelo limpio y mojado, volcar té sobre mechones de pelo y esparcirlo por algunos minutos con los dedos.
3. Cuanto más tiempo dejes el té en tu pelo y más frecuentemente lo apliques, mayor el efecto. Por esta razón no hay que hacerlo todos los días ni por demasiado tiempo.
4. Enjuagar y aplicar desenredante para peinar.
Para hacer más té
Un saquito de té puede servir perfectamente para dos tazas. Ahora bien, para lograr una tercera, lo que hay que hacer es guardar los saquitos que fueron usados dos veces, unirlos y lograr una nueva ronda.
¿Ya probaste alguno de estos tips?