Cristina había abundado ayer en la supuesta pluralidad que rodea a su Gobierno y puso como ejemplo la designación de Sabbatella. Recordó, incluso, cuando el entonces intendente de Morón dejó su cargo para buscar una banca como diputado nacional y enfrentó a Néstor Kirchner, que encabezaba otra boleta en la Provincia.
Es cierto que ese Sabbatella parecía más cerca de la oposición que del oficialismo. Incluso, se esforzaba en aclarar en los medios su distancia con el kirchnerismo. Eso explica, por ejemplo, por qué el flamante funcionario se niega a abandonar su silla en la Cámara baja: si se va, debe reemplazarlo un dirigente opositor (Jorge Ceballos), con quien compartió aquella lista.
Pero eran otros tiempos, post conflicto con el campo. Ya para 2011, el líder de Nuevo Encuentro compartió la boleta con Cristina, con un plus: se presentó para gobernador, en una jugada del kirchnerismo para socavar los números de su principal rival interno, Daniel Scioli.
Ahora, salvo los dichos públicos Cristina, nadie duda del alineamiento de Sabbatella. El tampoco. En declaraciones a Radio del Plata, esta mañana, dijo sobre su elección para el cargo: “No voy a hablar de mí, tengo experiencia de gestión, es pública nuestra gestión, el otro punto es la independencia política, que pertenezco a Nuevo Encuentro no es ningún descubrimiento, que soy kirchnerista, es obvio; soy representante del Ejecutivo designado por la Presidenta, por eso mismo, otros directores son propuestos por otros organismos." Esta pertenencia al oficialismo es la que había llevado a algunos opositores a impugnar su pliego.
Por último, Sabbatella también insistió con lo que sucederá el 7 de diciembre y el día posterior, según la óptica del Gobierno nacional: "Tenemos hasta el 7 para el proceso de adecuación que deben tener todos y aquel que el 8 de diciembre no haya entrado en el proceso, estará fuera de la ley y con los plazos vencidos, y si no están en proceso, el AFSCA actuará para darle cumplimiento a la ley."
Martin Sabbatella: "Que soy kirchnerista, es obvio"
La pluralidad duró un día. Aunque Cristina Kirchner se entusiasmó ayer con que "nadie lo puede tildar de pro oficialista", en referencia a Martín Sabbatella, el propio titular del AFSCA contradijo --seguramente sin querer-- hoy a la Presidenta. "Que soy kirchnerista es obvio", admitió en declaraciones radiales. Cristina había abundado ayer en la supuesta pluralidad que rodea a su Gobierno y puso como ejemplo la designación de Sabbatella.