Dormitorios infantiles compartidos: 10 claves ¡para que haya paz!

Cómo crear zonas independientes, qué camas convienen según el espacio, cómo tienen que ser el resto de los muebles, cómo acertar con la distribución, qué hacer para que duren más el suelo y las paredes... A continuación, prácticas ideas para que los hermanos convivan en paz y armonía, sin dejar de lado la decoración y el buen gusto.

1. Qué cama conviene más.

Depende del espacio. Si es amplio podés poner dos tradicionales en paralelo o en “L” (mejor sin cabecero) aprovechando una esquina. Pero si los metros escasean, recurrí a modelos tipo tren, abatibles, cuchetas o compactos. ¡Los hay hasta con 3 camas!

2. ¿Y el resto de los muebles?

Para que los niños se sientan seguros y puedan ser autónomos deben ser proporcionales a su tamaño: armarios con estantes a su altura, sillas donde pueden sentarse sin ayuda...


3. Rentabilizá los metros al máximo.

Para lograrlo nada mejor que los muebles multifunción. Tenés pufs-baúl, cabeceros-baúl, composiciones con cama, escritorio, armario…

4. Acertá con la distribución.

Adosar los muebles a las paredes siempre da resultado. La habitación queda despejada y el espacio central libre como zona de juegos. Reservá una pared para los armarios y estanterías y la de la ventana para las mesas de estudio.


5. Cuidá las medidas.

Las cuchetas necesitan techos de 240 cm de alto para que el niño que la ocupe se incorpore sin problemas. Las nido, 90 cm libres por delante para poder sacarla.

6. Atención a la seguridad.

La barandilla de una cucheta debe tener 70 cm de altura y el colchón ajustarse perfectamente a la cama para que el niño no pueda quedar atrapado. La escalera, que tenga peldaños rectos y antideslizantes, así evitarás accidentes.


7.  Si la habitación es irregular…

Hacé los muebles a medida o recurrí a programas modulares, mucho más económicos. Los hay de muchas medidas y se adaptan bien a esquinas y espacios difíciles.

8. Creá dos zonas independientes

Para separarlas podés utilizar paneles corredizos, una biblioteca sin parte trasera –fondo-, paneles japoneses... Así los niños no se molestarán cuando realicen actividades diferentes, por ejemplo, que uno quiera leer y otro dormir.


9. Enseñales a ordenar

Si es posible que cada uno tenga un espacio para sus cosas, evitarás peleas. Si tienen que compartir el armario, mejor dividilo en dos.

10. ¿Y la decoración?

Apostá por el color, pero elegilos según la zona. En la de descanso optá por pasteles, invitan al relax; en la de estudio grises y azules que fomentan la concentración. Los más vivos reservalos para la de juegos.


Así durará más

◗ El suelo.  Apostá por materiales limpios y resistentes a golpes y desgastes como los laminados. Si son cerámicos, más duros y fríos, protegelos con alfombras de algodón de tacto muy suave.

◗ Las paredes.  Si la imaginación y el trote de un niño no tiene límites, ¡imaginate dos juntos! Para evitar roces y arañazos podés forrar las paredes con un friso decorativo; los de PVC son resistentes y muy fáciles de limpiar. Si preferís pintura, elegila superlavable, a prueba de sus habilidades artísticas, huellas de manos, etc.