Mesitas nido
Son ideales porque permiten aumentar la superficie de apoyo; éstas son de madera. Contrastan con el blanco de las tapicerías y complementos como el pie de lámpara y la pantalla.
En blanco y madera
Para no rivalizar con el estampado escocés de la pared, se optó por muebles lisos y claros, como la mesita lacada en blanco, la mesada mantiene el color de la madera.
Con tres cajones
De madera decapada, esta mesita tiene dos cajones en el frente y uno en el lateral, lo que permite ponerla de costado junto al sofá. Las tapicerías se eligieron en crudos y los complementos en celeste y azul.
Con hueco debajo
Muy útil, en el interior de esta mesita auxiliar se pueden apilar, por ejemplo, almohadones. De madera natural, como la mesa ratona, aporta calidez y contrasta con el living decorado en crudo.
Estilizada
Estrecha y alargada, esta mesita aprovecha bien el rincón entre la pared y el sofá. Con cajón y estante, es de madera decapada cruda, haciendo juego con las tapicerías y con la pantalla de la lámpara.
Dos en una
Muy prácticas, estas mesas tipo nido se encajan una dentro de la otra en caso necesario. La más pequeña, de mesada redonda y con un estante bajo.
Para aligerar, se eligieron en blanco como la lámpara.