Faltan provisiones, la flota de aviones está reducida, hay sospechas de licitaciones irregulares y, para colmo, en la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC) no saben qué hacer con la Lucha Antigranizo. "Vamos a mejorar la administración", se limitó a decir el subsecretario de Agroindustria, Cristian Correa, evitando hablar de cambios profundos.
Tanto los funcionarios del Ministerio de Agroindustria como las autoridades de la DACC, con Raúl Besa a la cabeza, fueron reticentes a mencionar modificaciones de fondo; incluso, Besa eligió comunicarse con este medio vía fax. En este contexto, apuntamos hacia la persona que está inmediatamente debajo del director de la DACC: el coordinador del Departamento de Aeronáutica, Gustavo Marón.
Tras un primer e infructuoso llamado (Marón habló de un contrato de confidencialidad y evitó responder a las consultas de este diario), se replanteó el espíritu de la entrevista y se repitió la comunicación. Las preguntas sobre la crisis fueron tachadas y las consultas apuntaron hacia el futuro de la lucha e hicimos hincapié en sus "anhelos" para el sistema.
A lo largo del diálogo, dijo desconocer que el subsecretario de Programación planea modificaciones del sistema, habló de sus deseos de elevar la Dirección de Contingencias al rango de ente autártico, destacó la posibilidad de la eventual reactivación del Departamento Provincial de Aeronáutica y subrayó que los aviones podrían utilizarse para otras funciones fuera de temporada.
-Recientemente, el subsecretario Correa dijo que, aunque no será estructural, planean una mejora de la administración.
-No tenía idea que el Gobierno tuviera planes de cambios concretos y lamento mucho tener que enterarme a través de un periodista, pero realmente si es así lo celebro. Guarda relación con la sintonía fina de la que ha hablado la presidenta (Cristina Fernández) y también guarda relación con el fin del Estado bobo al que se ha referido varias veces Paco Pérez.
Marón (izquierda) evitó hablar de Raúl Besa (derecha).
-¿A qué debería apuntar un nuevo esquema?
-A ponerle punto final a un esquema de gestión ineficiente que ha afectado mucho la prestación del servicio. A mí personalmente no me da miedo el cambio, lo celebro, porque reconoce que las cosas no están bien y que merecen ser reconducidas, redireccionadas o mejoradas. El asunto me parece que no pasa por el cambio en sí mismo, sino hacia donde se cambia, porque a lo largo de la historia de la Lucha se ha visto mucha ruptura, mucha improvisación, mucha irresponsabilidad en la toma de decisiones políticas, y eso lo han terminado pagando los protagonistas, los actores, es decir el personal técnico, y también los productores porque siempre las malas decisiones han terminado resintiendo el servicio.
-¿Puede cambiar la visión de los productores sobre la lucha?
-Me imagino que a consecuencia de las últimas tormentas muchos productores del Este, de Junín, de San Martín y de Rivadavia deben estar muy disconformes con el sistema y eso es un caldo de cultivo ideal para la toma de decisiones apresuradas. Cuando uno analiza el problema técnicamente encuentra que sólo hay cuatro o cinco soluciones estructurales, con matices y ventajas y desventajas, pero cuatro o cinco caminos y nada más.
-¿Cuáles serían esos caminos?
-La creación de un ente autárquico antigranizo puede ser la primera opción, porque a un sistema tecnológico de alto rendimiento, de alta velocidad, no le podés aplicar las reglas burocráticas de un Estado pastoso y lento. Eso, tarde o temprano, te lleva a la parálisis, al colapso, a la implosión. En su momento, en el Gobierno de Cobos se analizaron las distintas alternativas, yo mismo las analicé, y se tomó la decisión de crear un ente autárquico antigranizo, un ente descentralizado, más dinámico, que tuviera un fuerte componente de investigación y desarrollo, que garantizara un vínculo fuerte con las universidades, con la comunidad científica. Creo que el proyecto llegó a la Legislatura, pero realmente no sé qué fue después lo que pasó. Nosotros necesitamos un ente autárquico ya, seis meses de debate en comisión no sirve, porque la próxima campaña empieza en octubre, un ente autárquico debería estar funcionando a lo máximo en junio, para que te des una idea.
-¿Se puede convertir la actual dirección en un ente autártico y evitar crear uno nuevo?
-Una más simple es convertir a la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas en ente autárquico, elevarla de rango. La ventaja de esto que es que la organización ya está, el organigrama ya está, la repartición funciona y además está certificada ISO 9000, con todos los procedimientos internos certificados bajo norma de calidad. Esto es muy importante. Acelera mucho. En el proyecto de (ex diputado provincial del PD, Roberto) Pradines, por ejemplo, había un organigrama muy curioso, muy interesante, hasta te diría que muy lindo. Pero no tenía nada que ver con la realidad operativa. Eso no iba a funcionar así como estaba, había que ajustarlo. La ventaja de convertir a la DACC en ente autárquico es que adelantás tiempo. La desventaja es que la ley cristaliza para siempre el organigrama, la estructura, y eso personalmente lo veo como una contra, porque le impediría a Aeronáutica la realización de operaciones aéreas distintas, restringe otro tipo de actividades que estamos perfectamente en condiciones de realizar desde Aeronáutica.
-¿El Gobierno podría utilizar los aviones de la lucha para otras funciones?
-Totalmente, como traslados de funcionarios, vuelos VIP, traslado de órganos, vuelos sanitarios, vuelos de evacuación aeromédica, transporte de cargas menores (la lista es extensa). Todo eso lo podríamos estar haciendo ahora, directamente o con mínimas modificaciones a los aviones. Modificaciones muy menores, nada caro. No se entiende cómo Mendoza, que está asentada sobre una zona sísmica, se permite el lujo de descartar los mejores y más rápidos vehículos de evacuación que tiene el Gobierno: nuestros aviones. Después hablan de cultura sísmica. Si se cristaliza el organigrama de la DACC levantándola al rango de ente autárquico, Aeronáutica se privaría de poder hacer todas esas cosas, porque todo quedaría centrado en Lucha Antigranizo y eso sería un despropósito total, porque quedarían para siempre subutilizadas nuestras aeronaves, que pueden servir para muchísimas cosas de utilidad pública.
-¿Cuál es la salida entonces?
-Esto nos coloca frente a la tercera alternativa de cambio, que es crear una Dirección Provincial de Aeronáutica (DPA). En realidad habría que reactivarla, porque la Dirección de Aeronáutica ya está creada por ley (1837/49). Lo que sucede es que fue erradicada del organigrama provincial, fue disuelta administrativamente en 1994 por decreto del gobernador Gabrielli. Pero la ley está, no costaría nada reactivarla para llevar adelante la totalidad de las operaciones aéreas de la Lucha Antigranizo y además todas las otras actividades que mencioné. No puede ser que un gobernador o un ministro tengan que viajar a San Rafael en auto teniendo cuatro aviones ejecutivos. No puede ser que el traslado de órganos tenga que ser contratado cuando puede ser realizado por los mismos aviones del Estado. Esto es un despropósito, un claro ejemplo del Estado bobo que el Paco Pérez quiere erradicar”.
-¿Tendría desventajas la eventual reactivación de la DPA?
-Si me preguntás a mí es difícil encontrar una contra, porque es la alternativa que más me gusta porque tengo corazón aeronáutico, esa es la verdad. Eso me hace ser parcial, no puedo ser equilibrado en esto, tengo afectos y sentimientos comprometidos. Pero tratando de ser objetivo, creo que habría dos contras importantes. Lo primero es qué hacer con los helicópteros de la Policía. El Cuerpo de Aviación Policial tiene dos helicópteros, tiene un taller, tiene la Base Cóndor. Para pensar en una DPA habría que unificar estructuras, es lo más sensato, no puede haber un taller de mantenimiento para la Policía y otro para la Lucha Antigranizo, es básico, estamos hablando de mucha plata de ahorro. Otra contra es la dependencia jerárquica. ¿De quién dependería la Dirección de Aeronáutica? ¿De Seguridad? ¿De Agroindustria? Es todo un tema. A mí me encantaría ver reactivada la Dirección Provincial de Aeronáutica. Es un sueño y un anhelo.
-¿No hay otros formatos?
-Sí, la tercerización de la gestión de compra, de la logística. Estoy hablando de tercerización de gestión, no de privatización. No debería hacerse a cualquier empresa, sino al pool de aseguradoras que manejan el seguro agrícola.
-No entiendo.
-Es re fácil. La Lucha Antigranizo tiene dos patas principales, la Defensa Activa que se hace a través de los aviones y la Defensa Pasiva que se hace a través la malla antigranizo y el Seguro Agrícola. El Seguro Agrícola es un seguro típico, un contrato de seguro que contrata la Provincia de Mendoza como tomador, lo contrata a través de una licitación pública, y el asegurador no es uno sólo sino un conjunto de aseguradoras. Cuando cae granizo y un productor queda damnificado, se tasa ese daño a través de peritos agrónomos, ingenieros agrónomos, se determina el porcentaje y el pool de compañías aseguradoras paga. Hasta ahí, todo mecánico. El asunto es que las compañías aseguradoras necesitan como el agua que la Lucha Antigranizo funcione y que funcione bien. Supongamos que un año la Lucha logre disminuir el 100 % del granizo. ¿Cuánto ganan las aseguradoras? Todo lo que le entregó el gobierno para administrar, pongamos 15, 20 o 25 millones de pesos. Ahora supongamos que otro año la Lucha anda pésimo, que no logramos parar una sola tormenta, que hay daños masivos. ¿Cuánto se embolsan las compañías? Nada, y además al productor tampoco le sirve. Acá entra lo que te digo. Si se les otorga a las aseguradoras la gestión de la provisión de los insumos críticos, se aseguran que la Lucha Activa, la Defensa Activa, va a funcionar y va a funcionar bien, y con eso ellos ganan más plata. Las aseguradoras tendrían el control de la principal variable de riesgo. Por eso en el mundo muchos programas Antigranizo son privados y los manejan las aseguradoras directamente. Así es en Canadá, por ejemplo. Yo no digo hacer lo mismo acá, no se les puede obligar a que gestionen algo tan importante, tan complejo. Pero sí pueden ayudar muy fácilmente colaborando en la compra de los repuestos, gestionando la provisión rápida de los insumos críticos y ganando plata en el proceso.
-¿Y con qué plata comprarían insumos y repuestos?
-Hay fondos destinados a la Defensa Activa y hay fondos destinados a la Defensa Pasiva, al Seguro Agrícola. En este esquema, se les otorgaría a las aseguradoras la gestión de compra. Yo necesito un repuesto de motor, vale mil dólares en Estados Unidos, que lo compren las aseguradoras y que se ganen el cinco por ciento de comisión sobre el precio de lista del repuesto. Puesto acá, el repuesto le sale al Estado mil quinientos dólares, con impuestos, flete y comisión de la aseguradora. En el esquema actual de contratación desde el Estado, con expedientes y licitaciones, el mismo repuesto se termina pagando unos cinco mil dólares. Porque el proveedor sabe que el Estado paga tarde, o muy tarde, tiene que salir a comprar de su bolsillo a los Estados Unidos, porque los gringos no te fían, y entonces le carga todos los costos de autofinanciación al precio. Terminás pagando repuestos a un precio elevado, a veces desorbitante. En el esquema de gestión de compras por las aseguradoras, llegarían los repuestos más rápido y mucho más barato. Y las aseguradoras encantadas porque a través de esa gestión eficiente manejarían la variable riesgo, que es lo único que les importa para ganar más plata.
- ¿Y si es tan bueno, por qué no se ha hecho?
-Es que sí se ha hecho y funcionó muy bien. En la temporada 97-98, la primera temporada experimental de Weather Modification (empresa privada que funcionó hasta 2004), los pagos de insumos y servicios se hicieron a través de la Fundación de la Universidad Nacional de Cuyo. No hubo ningún inconveniente, la gestora cobró su comisión y todo bien, todo rápido, se pudo montar la primera experiencia en tiempo y sin traumas. Lo mismo pasó en la temporada 2004-2005, cuando el Gobierno decidió no adjudicarles otro contrato a los norteamericanos y encarar la autogestión a través del Escuadrón Lucha Antigranizo. Todos los insumos, todos los gastos, todos los repuestos, incluso hasta la compra de un radar meteorológico nuevo, se hicieron a través de la Fundación Argeninta. Fue todo claro y transparente. No hay violación a la Ley de Contabilidad, se transparentan las cuentas públicas, estaría todo en orden.
-¿Esto no sería una privatización de la lucha?
-No. Para mí la opción de privatización es impensable. La Lucha Antigranizo no puede ser privatizada. Esto ni siquiera puede ser considerado. Es un disparate desde todo punto de vista. Si el Gobierno piensa reestructurar a través de una privatización, se equivoca. Ya se probó tres veces y no funcionó bien ninguna. La probaron en 1988 con la privatización a los Consorcios de Productores, con la gestión privada del Sistema Protección Antigranizo Solidario. Fue un fracaso absoluto y le terminó costando al Estado millones de pesos. La segunda privatización de1993, cuando fue adjudicada la prestación del servicio en la zona Este a la empresa Antigrad Latinoamericana, tampoco anduvo, los números no cerraban. Y por último, Weather Modification, en el período 1997-2004, anduvo muy bien operativamente pero se vino abajo por el mismo problema, la AFIP los persiguió para que pagaran los impuestos que según contrato debía pagar la Provincia. Les cambiaron las reglas del juego y se tuvieron que comer la crisis del 2001-2002. Los privados pueden ayudar acotadamente (como en su propuesta), pero nada más. ¿Cómo van a privatizar por ejemplo nuestros aviones, si son aeronaves públicas, matriculadas como públicas, afectadas al servicio del poder público? Jurídicamente es imposible.