La tarde del último miércoles, en la cuarta etapa del Rally Dakar 2012, el susto invadió a todo el equipo Dibós Racing debido a que el auto del piloto peruano Juan Dibós se volteó tras cruzar un río. Pero, afortunadamente, el apoyo de los lugareños y aficionados a la carrera ayudó al nacional a librarse de ese obstáculo.
Y, a través de la web oficial del Dakar, Dibós contó tal experiencia y ratificó que esta competencia ''purifica el alma a cada participante''. Si bien las tres primeras etapas han sido buenas para el peruano, la cuarta no ha sido tan favorable.
''Todo se complicó cuando decidimos atacar. Dos kilómetros después (de la partida) nos caíamos en un canal por adelantar a un motorista. El coche se cayó de morro y quedó volcado sobre un lateral. Con el barro no había manera de sacarlo. Pero, en seguida, vinieron una treintena de espectadores a darnos una mano. Finalmente, después de tres horas, pudimos sacarlo pero el problema es que se había colado aceite en los cilindros y el coche no arrancaba'', relató.
''Gracias a Diego Weber hemos podido retomar la ruta, pero ya era de noche y había que recorrer un terreno plagado de fesh fesh (polvo). Entonces, el argentino Andrés Germano y yo hemos salido de la pista y nuestros copilotos han salido a pie para que no nos extraviáramos.
Hemos llegado al vivac a la una de la madrugada. Ahora por fin puedo decir que entiendo lo que realmente es el Dakar: una dureza que purifica el alma'', agregó.
Dibós sufrió este accidente en la cuarta etapa que comprende la ruta San Juan-Chilecito.
“El Dakar es una dureza que purifica el alma”
Así lo definió el piloto peruano Juan Dibós, quien sufrió un grave accidente en la cuarta etapa que unió la ruta entre San Juan y Chilecito. “El coche se cayó y quedó volcado sobre un lateral. Pero, en seguida, vinieron los espectadores a darnos una mano”, contó.