"No me merezco este ninguneo -le dijo a su novia, que también se había hecho otra idea de su papel de primera dama-. Algo voy a decirle.". La columna de Carlos Raymundo Roberts en La Nación.
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Amado Boudou se despertó de la siesta totalmente decidido. El sueño de ser Presidente, aunque más no fuera por unos días, se había convertido en una burla.
"No me merezco este ninguneo -le dijo a su novia, que también se había hecho otra idea de su papel de primera dama-. Algo voy a decirle.". La columna de Carlos Raymundo Roberts en La Nación.
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