Con los equipos en pleno saludo protocolar, la gente local se hizo escuchar y expresó un total repudio hacia el delantero “millonario”. Los hinchas “cerveceros” no le perdonan un grito de gol en su contra con otra camiseta y que se haya confesado hincha de River.
Durante todo el partido fue hostigado, insultado y agredido cada vez que tocaba la pelota. Los hinchas locales bastante rencorosos no dejaron tranquilo al "Chori" que demostró tener personalidad y jugó como en el patio de su casa.