La generación argentina que ganó el bronce del Mundial de rugby de Francia-2007 está a un paso de hacer más grande su historia con un probable pase a cuartos en Nueva Zelanda-2011, si los Pumas ganan a Georgia, pese a que las lesiones les van diezmando.
Con la agónica victoria ante Escocia el domingo en Wellington (13-12) y un probable triunfo ante Georgia el domingo 2 de octubre en Palmerston North, la Argentina lograría por primera vez en su historia clasificarse dos veces consecutivas a cuartos.
Hasta ahora, en las pasadas seis ediciones, los Pumas sólo habían logrado superar la primera fase en dos ocasiones, en 1999, en que cayeron ante Francia, y en 2007, donde acabaron siendo terceros.
De los que lograron el bronce hace cuatro años, quedan nueve jugadores entre los treinta presentes en Nueva Zelanda, entre ellos el capitán Felipe Contepomi, autor de ocho puntos en la victoria ante Escocia, y el hooker Mario Ledesma.
Con el partido ante Escocia, Ledesma lidera la clasificación de los Pumas con más partidos en Mundiales (16), seguido de Contepomi (15), que contra Escocia superó la marca de Agustín Pichot (14).
Además de Ledesma y Contepomi, también pertenecen a la generación de bronce de 2007, Horacio Agulla, Patricio Albacete, Lucas Borges, Juan Manuel Leguizamón, Rodrigo Roncero, Martín Scelzo, Gonzalo Tiesi y Juan Martín Fernández Lobbe.
Esta generación vino con la idea de alargar la historia brillantemente iniciada en 2007, y les molestaron, más que a sus compañeros noveles, las críticas que cayeron antes del inicio del Mundial, donde pocos en su país apostaban por ellos.
"Los aficionados que han viajado desde la Argentina son los únicos que que creen en nosotros. Nadie confiaba en los Pumas", afirmó Ledesma tras la victoria contra Escocia.
"Me saco el sombrero por Tati (Santiago Phelan, el técnico) que se ha bancado estos cuatro años con muchísimas críticas", añadió el hooker que deja el rugby tras el Mundial a los 38 años.
El tercera línea Juan Martín Fernández Lobbe, recordó también las críticas que cayeron antes del Mundial.
"Hace tres semanas, te aseguro que si mirabas una apuesta sobre la Argentina en el Mundial, teníamos que pagar nosotros. Nunca escuchamos cuando la gente decía que no íbamos a ganar un partido", dijo el Corcho Lobbe.
Fernández Lobbe, con una lesión de ligamentos el domingo contra Escocia, no podrá seguir en el Mundial y es uno de los soldados de la generación de 2007 que han ido cayendo en esta aventura de 2011.
El primero fue Juan Martín Hernández, al que una lesión de rodilla en marzo lo dejó fuera del Mundial, después Gonzalo Tiesi tuvo un esguince de ligamentos en el debut del Mundial y también quedó desafectado, mientras Contepomi anda renqueante con sus costillas, tras un golpe también en el primer partido.
Además, Rodrigo Roncero sufrió un desgarro en los aductores de la rodilla izquierda y es duda para los próximos partidos.
"Nunca es completa la fiesta", afirmó Ledesma. "A mí me toca muy de cerca porque Roro (Rodrigo Roncero) es uno de mis mejores amigos. Y si hay alguien que se merece estar por el esfuerzo de estos cuatro años y por cómo llevaba los estandartes de este equipo era Corcho (Fernández Lobbe)", añadió Ledesma.
Pero si la generación de 2007 es el símbolo de este equipo, los nuevos tampoco desentonan, como demuestra el fullback Lucas González Amorosino, héroe con su try de la victoria contra Escocia en Wellington.
"Cuando ves que los chicos te responden te sientes de maravilla", resumió Albacete como sentir de los veteranos.
"Los Pumas de bronce", vivos pese a las lesiones
La generación argentina que ganó el bronce del Mundial de rugby de Francia-2007 está a un paso de hacer más grande su historia con un probable pase a los cuartos en Nueva Zelanda, si es que le gana a Georgia, al margen de las lesiones que diezman al grupo.