Esta vez la víctima (o victimaria) fue Paola Miranda. La morocha festejó su cumpleaños en un conocido restó de puerto madero con amigos de la farándula, al que nadie faltó.
Luego, Paola fue a terminar la noche de su cumpleaños a Ink, boliche ubicado en el barrio porteño de Palermo, donde llegó aproximadamente a las 6 de la madrugada, acompañada de su amiga Pamela Sosa.
Dicen que la morocha fue arrinconada varias veces por María Eugenia Ritó, hasta que logró darle un buen beso, que no fue robado.
La escenita fue en uno de los "reservados" del lugar y en los próximos días saldrán las voces de las protagonistas para darle un sentido a la polémica foto.
Fuente: 24con.com