Juegos, música, shows artísticos, regalos, pero sobre todo muchas caritas felices se vieron éste sábado en los festejos por el Día del Niño llevados a cabo en Barrio El Molino y que estuvieron organizados por la delegación barrial y seccional San Rafael de la Policía Federal Argentina.
Desde las primeras horas de la tarde cientos de chicos, alrededor de 800 según estimaciones de los propios organizadores, provenientes de esta populosa barriada y zonas aledañas como Pobre Diablo y Las Margaritas colmaron el predio ubicado en calle Tulio Angrimán y Vélez Sarsfield para disfrutar junto a sus familias del agasajo preparado especialmente para ellos.
Por supuesto que no faltó el tradicional chocolate que en esta ocasión estuvo acompañado por masas y sabrosos pastelitos elaborados por un grupo de mamás y colaboradoras que realizan un importante trabajo social en la zona.
El show artístico lo brindó el cantante local Juan K y el grupo Los Lagares, mientras que la colorida puesta en escena y las actividades recreativas estuvieron a cargo de las áreas de Deportes y de la Mujer del municipio, cuyos titulares Adrián Vergani y Eve Godoy respectivamente, coincidieron al manifestar su alegría por la gran convocatoria y las muestras de afecto recibidas de grandes y chicos.
“Realmente esto es lo que reconforta y a su vez nos obliga a aquellos que tenemos responsabilidades públicas a redoblar esfuerzos cada día para lograr una sociedad inclusiva, con bienestar y en donde los derechos de los niños y niñas sean plenamente respetados. Trabajamos para eso y lo estamos logrando” manifestó la funcionaria.
Eve Godoy también resaltó por otro lado “el proceso de acercamiento entre la Policía Federal y el barrio El Molino que comenzó el año pasado, por iniciativa de los propios vecinos y la predisposición y compromiso de las autoridades policiales, hoy tiene sus logros, una Policía integrada y una comunidad que la respeta”.
Las horas pasaron a pura diversión y con los últimos rayos de sol se sortearon las 6 bicicletas donadas por la institución policial, poniendo el broche de oro a una jornada inolvidable en la que los únicos privilegiados fueron los niños.