Un ciudadano que estaba apurado y no queria perder el tiempo para ir al banco aprovechó una obra que se estaba realizando en la intersección de las calles Chile y Comandante Salas.
Allí estacionó y se olvidó del mundo, luego la Policía se acercó y lo invitó a mover el vehículo del lugar. Sorprendido respondió "pero puse las balizas, pensé que no molestaba a nadie estacionando acá".