En su paso por la península, conoció el Coliseo Romano y la Fontana Di Trevi, entre otros íconos italianos, antes de pasear por el Vaticano donde vivió una situación muy particular, según contó a la revista Paparazzi.
"Fascinada con todo, señalaba las cosas que me despertaban curiosidad y hay cintas para evitar el paso. No pasé, pero le quise señalar a mi novio que algo se parecía a San Roque y no era un perrito. Al señalarlo, metí la mano adentro y se activó una alarma", contó la modelo el momento incómodo que tuvo que pasar.
Degenaro tuvo que explicarle, en castellano, a los policías italianos que se acercaron al lugar que no quiso hacer algo prohibido. "Casi me llevan presa", dijo entre risas la modelo.
Fuente: teleshow.com