La obra incluyó 75 postes dobles con 150 luces y la realizaron en conjunto la Municipalidad y la Dirección Nacional de Vialidad
Otra novedad es que también se construyó una ciclovía de 2.400 metros para la gran cantidad de chicos que van a las escuelas en bicicleta y para los adultos que circulan por el paraje o se dirigen a las fábricas.
En el acto inaugural estuvieron presentes el Intendente Emir Félix y al titular en Mendoza de la DNV, Miguel Rivas.
Los pobladores dejaron trascender un dato que no quisieron que pasara inadvertido: El Tropezón estaba siendo copado por algunas barras de jóvenes que, amparados por la vieja oscuridad, cometían actos vandálicos y recordaron también que, en ese sector de la ruta, se produjeron numerosos accidentes, varios de ellos de triste final.
En su discurso, el Intendente dijo que la ciclovía y la nueva iluminación son importantes tanto para los vecinos del lugar como para los automovilistas que transitan por la ruta y añadió que estos trabajos se suman a los que, en los próximos meses, el organismo nacional comenzará a ejecutar en Cuadro Benegas, en una distancia aproximada a los 12 kilómetros.
“Ahora los días son más cortos y, en este tramo de la carretera, muchas personas habían sufrido incidentes debido a la peligrosidad propia de la oscuridad y de los árboles tan cercanos al paso de los vehículos”, señaló el jefe comunal.
En los casi 2 kilómetros y medio de extensión, las torres de 2 brazos están equipadas con lámparas de vapor de sodio de alta presión de 250 watts de potencia para las luminarias orientadas hacia la ruta, y con lámparas de vapor de sodio de alta presión de 150 watts de potencia para las luces orientadas hacia la ciclovía.
“Tengo fe que con la unión vecinal, el club y toda la gente de El Tropezón, vamos a ir encontrando soluciones a todas las necesidades que actualmente tiene este pueblo del interior de San Rafael”.
Luego de las palabras del Intendente, se encendieron cada una de las 150 luminarias que, a partir de ahora paraje de Cañada Seca.