Palpitando la final: conocé cómo es el rugby en Nueva Zelanda y Francia

Nueva Zelanda y Francia, que se enfrentan el domingo en Auckland en la final del Mundial de rugby, se apoyan en dos organizaciones radicalmente diferentes, con franquicias neocelandesas enteramente entregadas a los All Blacks y un "rugby de clubes" en el país galo.

Los All Blacks quieren el título, que se les niega desde el 87. Foto: EFE
Los All Blacks quieren el título, que se les niega desde el 87. Foto: EFE

Nueva Zelanda y Francia, que se enfrentan el domingo en Auckland en la final del Mundial 2011 de rugby, se apoyan en dos organizaciones radicalmente diferentes, con franquicias neocelandesas enteramente entregadas a los All Blacks y un "rugby de clubes" en el país galo.

Con cuatro millones de habitantes, Nueva Zelanda cuenta con 147.900 federados, que no se pueden comparar a los 64 millones de habitantes de Francia y sus 413.000 federados.

Todos los All Blacks tienen contrato con la federación (NZRU) y juegan en una de las cinco franquicias (Canterbury Crusaders, Auckland Blues, Waikato Chiefs, Otago Highlanders, Wellington Hurricanes) inscritas en el Super 15, el campeonato de las provincias del Hemisferio Sur, en el que también compiten las australianas y sudafricanas.

El equipo nacional, que se alimenta de grandes contratos publicitarios, incluido Adidas, es la prioridad absoluta y su entrenador Graham Henry se beneficia de ventajosas condiciones de preparación.

Pese a todo, este modelo pasa apuros, ya que la federación neocelandesa tiene pérdidas por segundo año consecutivo y enfrenta dificultades para conservar a sus mejores jugadores, atraídos por salarios mucho más elevados en el Hemisferio Norte y que puedan renunciar a la camiseta de los All Blacks.

Como ejemplo, el apertura Dan Carter jugó siete meses en Perpiñan en 2009 por un salario estimado en 700.000 euros cuando el salario anual medio de un All Blacks ronda poco más de 100.000 euros.

Aunque la NZRU ha logrado conservar a sus principales estrellas Dan Carter y Richie McCaw tras el Mundial, con salarios de 450.000 a 470.000 euros anuales, un reciente estudio independiente pedido por la federación recomienda el paso de las cinco franquicias a manos privadas.

"La prioridad de la NZRU es asegurar que el rugby profesional en Nueva Zelanda sea durable financieramente", declaró recientemente su director general, Steve Tew.

En caso de victoria el domingo en la final, los jugadores percibirán 100.000 euros cada uno.


Por su parte, entre todas las grandes selecciones, Francia es la peor en términos de preparación. Contrariamente a Irlanda o a Gales, construidas alrededor de los modelos de provincias, próximos a los del Hemisferio Sur, los jugadores galos tienen contratos con clubes profesionales, agrupados en una liga nacional de rugby (76 millones de euros de facturación en 2010-2011, de ellos 52,2 millones de euros destinados a los clubes del Top-14).

En sus clubes, los jugadores internacionales ganan una media de 20.000 a 25.000 euros por mes. Y según varias estimaciones el salario medio de los jugadores del Top 14 se dobló desde la temporada 2004-2005.

El club con mayor presupuesto del Top 14, el Stade Toulousain, alcanzó esta temporada los 33,18 millones de euros.

Las condiciones de preparación de la selección francesa son definidas por un acuerdo entre la federación (FFR) y la liga nacional (LNR).

Con un pago de 21 millones de euros por cuatro años, el acuerdo prevé la disposición de los jugadores seleccionados unos diez días antes de cada cita (Torneo de las Seis Naciones, giras). En Inglaterra, la federación paga a los clubes cinco veces más.

La renegociación del acuerdo FFR-LNR, que expira en 2013, será uno de los temas prioritarios tras el Mundial para la federación, que planea tener un estadio propio en 2017, como Inglaterra tiene con Twickenham.

En caso de victoria el domingo, los jugadores franceses percibirán 180.000 euros cada uno, y 140.000 si son derrotados en la final.