Un joven malagueño convirtió en muy poco tiempo su afición en un trabajo y una moda. Pablo Ruano, profesor de Educación Física, dedica ahora la mayor parte de su tiempo a pintar zapatillas a mano con dibujos personalizados. Es lo que llama "customizar".
Esta actividad comenzó como un pasatiempo. Él fue su mejor modelo, ya que fueron muchas las personas que se fijaron en sus creaciones desde que le vieron puestos algunos diseños y, logró que cada vez haya más gente interesada en tener un par.
La idea surgió para disfrutarla "en plan personal". Sin embargo, un amigo le aconsejó difundirla a través de Facebook y de su blog.
La pintura siempre le atrajo; de hecho, su padre es un pintor de importante trayectoria. A Pablo, además, le ayuda su hermana Pilar, diseñadora gráfica, en el diseño de cajas de zapatos, que empapelan con cartón y pintan también de acuerdo al pedido del cliente.
Pablo trabaja con zapatillas Converse o Vans y los clientes bien las pueden llevar para que él las pinte -por un precio de entre 30 y 40 euros- o se las encargan y Ruano las adquiere para después dibujar en ellas.
El dibujo que más le costó realizar fue el de dos raperos americanos. Son muchas las zapatillas "customizadas" con dibujos animados como Bob Esponja, Hello Kitty, Spiderman y también diseños como una caricatura de los jugadores de baloncesto Kobe Bryant y el español Pau Gasol. En pintar cada par tarda entre tres y cuatro días.
Su trabajo es sumamente artesanal y sus clientes están felices con un producto diferenciado al resto y que llama mucho la atención.