Si un gobierno quiere mejorar las condiciones de vida de los más humildes lo primero es la honestidad, la sensatez y corrupción cero. Esta es una exigencia lógica para un gobierno que pretenda utilizar una fracción creciente del gasto público en reducir la pobreza.
La opinión de Alieto Guadagni para Ambito Financiaro aquí
El gasto social y la buena administracíón van de la mano
Si un gobierno quiere mejorar las condiciones de vida de los más humildes lo primero que debe hacer es administrar el gasto público no sólo con honestidad y sin corrupción, sino también actuar sensatamente al decidir en qué gastar los recursos tributarios que aportan los contribuyentes.