El padre Grassi: con condena, pero todavia libre

La decisión del Tribunal Oral Criminal 1 de Morón le permite a Grassi seguir disfrutando de la libertad a pesar de que la Cámara de Casación Penal confirmó el martes pasado una condena a 15 años de prisión. La libertad del cura continuaría hasta que la pena sea ratificada por la Suprema Corte bonaerense.

Foto: NA
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La Justicia argentina negó hoy el pedido de encerrar tras las rejas al padre Julio César Grassi, quién posee una condena de 15 años. No obstante, se le prohibió al cura visitar la fundación que antes dirigía.

En este sentido, el Tribunal Oral Criminal 1 (TOC1) de Morón rechazó este lunes el pedido de prisión que habían formulado los representantes de la querella contra el padre Grassi, condenado a 15 años de prisión por abusar de un chico. Aunque la Justicia le prohibió al religioso el ingreso a la Fundación Felices los Niños.

La decisión del tribunal le permite a Grassi seguir disfrutando de la libertad a pesar de que la Cámara de Casación Penal confirmó el martes pasado una condenado a 15 años de prisión. La libertad del cura continuaría hasta que la pena sea ratificada por la Suprema Corte bonaerense o, eventualmente, la Corte Suprema de la Nación.

Cuando confirmó la condena por abuso sexual y corrupción agravada de menores contra Grassi, Casación bonaerense rechazó todos los reclamos que habían presentado las partes en litigio. La querella había pedido la prisión efectiva para el cura y, además, ampliar la pena a 37 años. En cambio, la defensa, reclamó la absolución de todos los cargos.

El fallo original contra el cura había sido emitido el 10 de junio de 2009, en una decisión unánime, por el Tribunal Oral número 1 de Morón. Grassi fue considerado culpable de dos episodios de abuso sexual y uno de corrupción en perjuicio de un adolescente.

Cuando se produjeron los hechos, la víctima estaba bajo la tutela del cura en un centro de rehabilitación de la Fundación Felices Los Niños, que él mismo dirigía. En ese mismo juicio, que se extendió por casi nueve meses y por el que pasaron 130 testigos, Grassi resultó absuelto de otros quince hechos.

Ese fallo tuvo algunos aspectos controvertidos. El Tribunal concedió al cura una excarcelación extraordinaria porque consideró que no evadiría la acción de la Justicia.

Y, además, lo habilitó para visitar las sedes de la Fundación "Felices Los Niños" acompañado por una persona que el propio Grassi debía designar.

Las visitas incluían un contacto personal con los internados en esos centros de atención social. Por ahora, Grassi seguirá libre (por lo menos hasta que un tribunal superior confirme eventualmente la condena), pero ya no podrá visitar la Fundación.