Adaro y Twitter dividen a los senadores del PJ

Las declaraciones por la red social Twitter del ministro de Gobierno produjeron grietas en el bloque de senadores oficialistas. El duhaldista Vicente Russo presentó un proyecto para repudiarlo por haber asociado al ex presidente a una organización delictiva. Prevé que esta tensión interna podría dividir al PJ en la Legislatura.

Foto: Twitter
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La frase “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista” parece haber quedado sepultada por las tensiones actuales que vive el Partido Justicialista. Ayer la Cámara de Senadores trató un proyecto por el que se repudia al cyberministro Mario Adaro, para que explique por qué asoció al ex presidente Eduardo Duhalde con la delincuencia. El pedido fue impulsado por un justicialista antiK hace presagiar el nivel de conflicto al que puede llegar la interna peronista a un año de las elecciones.

La iniciativa fue presentada por Vicente “Chicho” Russo –a estas alturas, un reconocido duhaldista-, que en los últimos días había mostrado su malhumor en los pasillos legislativos por las afirmaciones del ministro de Gobierno en torno al ex presidente.

Se trata de un proyecto de declaración que repudia aquel tweet –recordemos que la opinión de Adaro fue volcada en la conocida red social Twitter- pero que, al mismo tiempo, deja entrever  una posible división de legisladores justicialistas que reste poder a la gestión jaquista si el enfrentamiento se acentúa.

"Adaro es un instrumento de los Kirchner"

“Si tiene pruebas, que vaya a la Justicia”, sostuvo el ex intendente de San Rafael en los años ´90, actual integrante del bloque peronista en la Cámara Alta. “Lo que molesta es este ataque a dos ex presidentes –se refiere no sólo a Duhalde, sino también a Menem-, cuando una de sus tareas como ministro es pacificar las instituciones. Su expresión no tiene escala ni veracidad y todos se han dado cuenta que fue un exceso verbal más”, afirmó tajante Russo, quien considera a Duhalde como aquel bombero que “salvó al país de las llamas”.

En un breve repaso, el ex presidente había criticado la gestión de Celso Jaque durante su visita a Mendoza. Duhalde no salió impune de la provincia, sin que antes Adaro lo asociara a organizaciones delictivas. Con todo, Russo también entiende que detrás de la verborragia virtual de Adaro se puede explicar la necesidad del Gobierno de hacer buena letra ante el matrimonio Kirchner, luego de haber perdido la sintonía por la demanda ante la Corte Suprema por la promoción industrial y el hecho de no haber apoyado iniciativas surgidas desde el corazón del kirchnerismo, como la ley de matrimonio igualitario.

“Creo que es una expresión política que, más que cumplir órdenes del gobernador, tiene que ver con que al Gobierno nacional le preocupa que Duhalde esté caminando de vuelta el país. Adaro es un instrumento de los Kirchner para devaluar a Duhalde”, definió el senador sanrafaelino.

Y en esa línea, Russo ya prevé que de aquí en más, con la emergencia de una corriente antiK en Mendoza plasmada en el PJ Federal, que estas tensiones vayan en aumento. “El ministro no puede quemar estas naves porque no sabemos si, en el futuro –se refiere al momento de los comicios- nos vamos a necesitar en una segunda instancia electoral”, acotó, en una lectura política del escenario político.

“Esto se enrarece”

Por ahora, el contraataque de Adaro generó el suficiente recelo como para incomomodar a más de uno en el bloque peronista del Senado. Y mientras Russo se anima a hablar, también reconoce que otros compañeros de bancada temen salir de frente a criticar la gestión.

En esa línea, el "Chicho" se quejó del trato que desde el Ejecutivo dispensan a los senadores del oficialismo en torno a conflictos clave, como el suscitado con la Suprema Corte de Justicia por la designación de conjueces o la renegociación de los contratos petroleros –el Gobierno, por cierto, se niega a que la Legislatura ratifique la prórroga que firmará con las empresas petroleras-.

“Los legisladores no pueden ser considerados la escribanía del gobierno, hay una suerte de hartazgo a esta metodología de legitimar las acciones de la gestión”, añadió Russo en una fuerte crítica a la forma en que Jaque y Alejandro Cazabán gobiernan Mendoza a través del justicialismo.

Por eso, esta tensión surgida entre duhaldistas y kirchneristas mendocinos también podría generar algún tipo de división entre los senadores, lo que podría complicar aún más a la gestión de Jaque al momento de avanzar con proyectos clave para el Ejecutivo.

“No pondremos en peligro los intereses de la provincia, pero esto se torna peligroso porque hay una tarea de expulsión a los que también hemos defendido la gestión. Esto se enrarece y no se cómo será para adelante. Todo dependerá del trato que uno reciba”, remató.

A Derechos y Garantías

El proyecto de Russo pasó a la comisión de Derechos y Garantías. No es la primera vez  el ministro de Gobierno tiene rendir cuentas por esto en la Legislatura: ya los radicales habían aprovechado la oportunidad de sus “twiteos” para que presentara un informe por escrito para que ratificara o rectificara lo dicho. Fue aprobado la semanada pasada.

Desde el bloque oficialista, el que responde al modelo kirchnerista y a la conducción de Jaque, indicaron que no darán cabida a esta propuesta de repudio. Esta confirmación hace que las diferencias políticas en el seno del bloque y en el peronismo mendocino comiencen a profundizarse, mientras ya se ha iniciado la cuenta regresiva a octubre de 2011.