Borghi: la camiseta de Boca pesa 2 toneladas

Hay veces que la camiseta de Boca pesa dos toneladas", dijo Claudio Borghi tras la derrota con All Boys. También agregó que el partido con Vélez será "determinante" para su equipo y para él. Mientras, el Bichi siente que el principal problema está en el sector ofensivo, en la falta de conducción y de carácter que ofreció el grupo en el Apertura.

Foto: NA
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Hay veces que la camiseta de Boca pesa dos toneladas", dijo Claudio Borghi tras la derrota con All Boys. También agregó que el partido con Vélez será "determinante" para su equipo y para él. Mientras... el Bichi siente que el principal problema está en el sector ofensivo, en la falta de conducción y de carácter que ofreció el grupo en el Apertura. Borghi sufre porque cada hora que pasa extraña más a Juan Román Riquelme, al que todavía nunca pudo dirigir. Ayer, en la práctica que el plantel realizó por la mañana en el predio de Casa Amarilla, el Bichi mantuvo el sistema 3-4-1-2, pero probó con cambios y así y todo no pudo salir del 0 a 0. Apenas generó muy pocas situaciones de gol, mientras Riquelme -tras hacer sus ejercicios- tomaba mate en un costado. 

Para el puesto de enganche, ahora Borghi probó con Cristian Chávez para jugar frente a Vélez. Antes, el técnico evaluó a Damián Escudero y Marcelo Cañete, pero en las tres primeras fechas ninguno de los dos logró desequilibrar. 

Escudero está pagando su falta de ritmo, ya que entre las temporadas 2008/09 y 2009/10 apenas jugó diez partidos, tres en Villarreal (anotó un gol) y siete en Valladolid. Cañete sólo tiene 20 años y recién debutó en la gira internacional y frente a Racing con la camiseta de Boca. Ante All Boys le costó asumir el rol y encima se retiró lesionado. Chávez, que tendrá su oportunidad en la posición donde jugó en las inferiores, tampoco tuvo continuidad: en los últimos dos años sólo jugó 15 partidos y los últimos DT (Ischia y Alves) lo pusieron como volante externo. 

¿Qué pasa con Román? Lo operaron de la rodilla izquierda y ayer Jorge Batista, médico de Boca, explicó en declaraciones a Radio La Red: "El regreso de Riquelme está mucho más cerca porque hasta ahora no tuvo complicaciones. El se operó el 28 de mayo y las primeras cuatro semanas no apoyó la pierna y en las dos semanas siguientes hizo un apoyo parcial. Ahí perdió masa muscular. Nosotros nos fijamos objetivos. No tiene fecha de regreso. No porque no lo digamos, sino porque no se sabe. Puede volver a entrenarse con sus compañeros en tres semanas, pero también puede ser en cuatro, siete o diez. Nosotros no decimos una fecha porque por ahí en cuatro semanas está para volver, pero después le aparece una sinovitis y eso le genera una demora de dos semanas más para volver. En este tipo de lesiones hay que ser cuidadoso. Por ejemplo, con Battaglia plantee una cosa y me equivoqué: tardó el doble en recuperarse y volver (9 meses)". 

Nunca fue fácil reemplazar a Román en Boca. Sólo Federico Insúa logró hacerlo muy bien en el primer ciclo de Alfio Basile (2005/06). 

Mientras Riquelme no tiene fecha de regreso, la generación del juego queda vacante. Escudero, Cañete, ahora Chávez. Justo cuando el equipo más lo necesita y cuando Borghi calificó el partido con Vélez como "determinante". "Ojalá que cuando vuelva a jugar Borghi siga como DT", fue el deseo de Riquelme. En realidad, es el deseo de todos en Boca.