Mendoperonismo: donde quieren estar para seguir

En el peronismo local ahora conjugan verbos como: aguantar, resistir, abroquelar. La posibilidad cierta de la falta de apoyo de Kirchner en 2011. La idea de defender cada territorio sin renegar del modelo. La visita de Eduardo Duhalde hizo recordar al mismo Néstor Kirchner cuando vino a Mendoza siendo un ignoto.

“Vivir con lo nuestro”. La frase más reiterada durante el emergente gobierno de Néstor Kirchner de 2003.

 

La llegada de Eduardo Duhalde a Mendoza en la semana que terminó pareció un remedo de aquella época infeliz para el país, cuando el bonaerense gobernó a la Argentina y preparó el terreno para el desembarco de Néstor Kirchner al poder.

Y aunque el jefe de Movimiento Productivo Argentino se encargó de enchastrar la imagen de Néstor; la presencia de Duhalde hizo recordar aquellos momentos de incertidumbre colectiva en que los argentinos vivimos en peligro.

También la imagen del ex senador (ahora jefe político del vicegobernador disidente Cristian Racconto) fue coincidente con las horas duras que el justicialismo gobernante en Mendoza atravesó al sentir el frío desprecio del olimpo kirchnerista, cuando se confirmó que la provincia no refinanciaría su deuda. La síntesis de esa sensación humana fueron las palabras de Celso Jaque: “Señores: a ajustarse los cinturones”.

La confesión del pensamiento del gobernador antes de viajar a Brasil sobrevino como consecuencia del mensaje de Amado Boudou a Raúl Mercau. La demanda contra la Promoción Industrial resucitada por un decreto nacional, que Jaque planteó ante la Corte, fue el escollo para firmar el convenio. Jaque aún cree que esa situación judicial a la larga rendirá sus frutos. El malargüino todavía atesora la idea de que puede llegar a un acuerdo por fuera de los tribunales y obtener una compensación acorde con el perjuicio económico que representa la Promoción para la provincia. 

Las reuniones se sucedieron en el seno del Gobierno y las proyecciones llegaron hasta los preparativos de las elecciones de 2011. El martes a la noche los referentes oficialistas definieron dos posibles escenarios. Siempre de acuerdo a la distancia que se esté de Néstor Kirchner a la hora de definir la estrategia electoral.

La siguiente descripción es un resumen del pensamiento de distintos dirigentes peronistas como una conclusión colectiva de esta semana. Por eso es descripta en primera persona.

 



La primera posibilidad: con Kirchner

Imaginemos que este presente de pronto se revierte. Imaginemos que de pronto a Kirchner le da un ataque de bondad y entonces hay acuerdo de refinanciamiento de deuda provincial, se desactiva la promoción industrial o en el peor de los casos, Mendoza también es beneficiada con el sistema. Si esto ocurriera entonces el peronismo sería kirchnerista convencido de militar una campaña nacional y defendiendo la impronta patagónica.

La segunda alternativa: sin Kirchner

Ahora proyectemos sobre la base de la realidad. Hoy Kirchner reniega del PJ mendocino. De hecho no hay mucho que lo ligue a esta provincia. Sólo reconoce a su antiguo amigo de militancia en La Plata, el diputado nacional Jorge Pampa Alvaro.

Aún se recuerda la tarde de viento Zonda de 2002 cuando Kirchner –en aquel momento un desconocido- caminaba en soledad junto al entonces senador provincial Carlos Abihaggle (hoy forma parte del peronismo disidente) por calle Além hacia el local donde Kirchner dio una conferencia de prensa para mostrarse como un candidato sin muchas posibilidades. Así fue que Kirchner nunca fue aceptado por éste electorado local.  Aquella imagen de Kirchner solo en medio de la calle fue un símbolo.

Ahora es Kirchner que dejó solo al peronismo mendocino.  Tanto es así que el senador nacional Adolfo Bermejo -definitivamente alejado de K después de que sintió toda la presión por su voto negativo a la ley del matrimonio gay-, esta semana advirtió que el PJ debía prepararse porque podía repetirse la misma situación del 2007. Bermejo recordó cuando Néstor apoyó la fórmula cobista César Biffi-Enrique Thomas, y avaló, con reservas, la candidatura de Celso Jaque-Cristian Racconto. Para Bermejo esto puede volver a ocurrir pero esta vez el socio extra peronista puede ser el radical anticobista Víctor Fayad. Ante esto los que escuchan a Bermejo dicen: “Entonces estamos fuera de cualquier bendición kirchnerista, entonces debemos pensar en nosotros sin preocuparnos de lo que piensa Kirchner”.

Conclusión urgente

Somos lo que tenemos, dicen de los peronistas alrededor de Jaque. Como buenos hijos del General no descartan nada que les permita mantenerse en el poder. El caso del intendente de Guaymallén Alejandro Abraham es un ejemplo. El jefe comunal mantiene vínculos con el movimiento de la hermana Alicia K pero no está fuera de la estrategia que se va diagramando de a poco.

La carta que queda en la manga

Esta semana quedó claro que el ánimo del peronismo local es abroquelarse y mantener para sí todas las herramientas que signifiquen alguna ventaja electoral para el futuro. Por eso se guarda la alternativa del desdoblamiento de las elecciones. El concepto consolidado es: “Cuidar lo que tenemos y defender el modelo político y económico pero acentuando la acción de los intendentes”.

 



Por eso es lógica la reacción de algún sector del radicalismo ahora reunificado. Alfredo Cornejo junto a sus colegas intendentes del Este barajan esta opción y entonces planean una salida rápida para no quedar fuera de tiempo ante un eventual adelantamiento de las elecciones locales. Concretamente en el radicalismo ya piensan que habría que definir pronto las principales candidaturas provinciales y municipales.

Gansos desbandados buscan granja electoral

Ante semejante panorama qué puede hacer el Partido Demócrata. Los acercamientos del partido conservador al ala disidente del peronismo responden a la falta de norte nacional del PD. El eterno dilema ganso que está fragmentado y disminuido como partido. Aunque el único sobreviviente parece ser el diputado nacional Omar De Marchi que está parado sobre algunas encuestas que lo muestran con chances.

En tanto los intendentes del PD (Omar Parisi de Luján y Jorge Difonso de San Carlos) navegan con temor a naufragar, de tal modo que algunos dirigentes territoriales los convocaron para una reunión ayer. Y allí se notaron las fricciones porque Difonso pretendió quedarse con el merito de haber convocado al cónclave. Eso lo hizo notar el dirigente del Este José Pipo Álvarez uno de los que motorizó el encuentro y finalmente no fue.

Al final… un repaso a una encuesta “seria y confiable” entre marzo y julio   

Una consulta mensual encargada por el radicalismo a un encuestador que siempre trabajó para el PJ y que es reconocido como “bueno” y “serio”, reveló las siguientes tendencias, al comparar las respuestas de los encuestados en zonas urbanas de la provincia entre marzo y en julio.

Para tomar nota:

-De marzo a julio se produjo un incremento de 4 puntos en la imagen positiva del gobierno provincial. Sigue siendo poca, porque se crece desde el abismo, pero preocupa al radicalismo que se haya reconocido un cambio positivo en la actitud del gobierno de Jaque.

-Cayó 20 puntos el apoyo incondicional a Julio Cobos que había entre los mendocinos y aumentó 14% la percepción positiva del gobierno nacional.

-Si hoy fueran las elecciones, el radicalismo se llevaría el 48 por ciento de los votos, seguido por el PJ 16% y el PD 14%. En marzo era: UCR 52%, PD 16% y PJ 14%.

-Al conformar la idea de quién debería gobernar la provincia, sorprendió el giro desde lo político hacia lo no político: la gente prefiere a un empresario, con escasa identificación política, preferentemente opositor al kirchnerismo y con ninguna historia política anterior.

-Los radicales mejores posicionados son Cornejo, Fayad y Roberto Iglesias. No miden Eduardo Giner, Laura Montero, Mario Abed ni Juan Carlos Jaliff.

-En el peronismo, el único que mide es Carlos Ciurca, con 4,9 % de intención de votos. Así, está 10 puntos por debajo de los radicales más expectantes.

-Sorprende que el demócrata Omar De Marchi es el segundo mendocino que sería más votado después de Cornejo/Fayad.

-El peronista disidente que mide es Carlos Abihaggle, pero con solo 1,6 por ciento.