En la Manzana D casa 18 vivieron hasta las siete de la tarde de este domingo Mercedes López (45), su esposo Diego Carrizo (35), Fabricio y Ariel Calvi (18 y 11, respectivamente) y Anahí Carrizo (3). Ya no estará ninguno de ellos en esa casa ni en el barrio, porque una mala combustión del calefón o pérdida de gas sería la causante de las muertes de todos.
Mercedes era madre de los tres chicos, pero Diego era el padrastro de los varones; el padre biológico de ellos está muy enfermo, contaron los vecinos. La mujer era empleada doméstica y su actual pareja, "El Narigón" como lo apodaban sus amigos, trabajaba como albañil y ellos mismos lo recordarán como "un gran jugador de truco".
Fabricio y Ariel eran pibes comunes, contaron sus amigos. Los dos estudiaban y hacían una vida normal. Guillermo es un amigo del adolescente y estaba conmocionado porque él fue uno de los que descubrió los cuerpos.
En rigor fue Micaela, la novia de Fabricio. La chica fue antes de las 22 a la casa de su novio. Golpeó varias veces y nadie atendió. Le preocupó la situación y abrió la ventana. Al hacerlo, miró hacia el interior de la vivienda y vio tres cuerpos en el piso: el de Ariel, el de su novio y del padrastro de ellos.
Se puso a llorar y fue hasta la casa de Guillermo, quien vive en la casa de al lado, para pedirle ayuda. Este joven también vio por la ventana el mismo cuadro que Micaela y trató de abrir la puerta, pero no podía. El cuerpo de su mejor amigo, Fabricio, se lo impedía. Pero alcanzó a abrirla un poco y tocó a su vecino y amigo. “Estaba helado”, dijo con tristeza.
Micaela comenzó a llorar y Guillermo llamó a la Policía. Comenzaron a llegar uniformados y bomberos que ingresaron al domicilio. En las habitaciones yacía Mercedes y su pequeña hija.
Todos habían muerto. “Había un olor a gas impresionante”, recordó Guillermo cuando abrió la ventana y luego la puerta para entrar a la casa de su amigo.
Los vecinos comenzaron llegar a la puerta de la vivienda del matrimonio y los chicos. De a poco se iban enterando de la tragedia, la cual sucedió unas dos horas antes del triste descubrimiento de la novia de Fabricio.
Una gran cantidad de policías, más los peritos y personal de Ecogas trabajan en el lugar, además del personal judicial. El jefe de la Policía del Gran Mendoza, Daniel Masola, manifestó que el jefe de Bomberos, que estuvo a cargo de los peritajes, le confirmó que fue el calefón el que el artefacto que intoxicó a la familia.
Los uniformados debieron contener a los familiares de las víctimas que pretendían entrar a la vivienda para ver, por última vez, a sus afectos. Algunos se sobresaltaron, sobre todos los varones y la hermana de Mercedes.
Los policías les pedían calma, pero igual querían entrar y los comisarios a cargo del operativo estaban preocupados que se desbordara la situación al sacar los cadáveres para introducirlos en la morguera.
Al final, todo se pudo hacer con calma en medio de tanto dolor lógico y llantos. Este domingo por la noche, en el barrio Unidad sucedió una tragedia que será recordada por los habitantes del lugar durante años