El vicepresidente estuvo en Junín, donde el cobismo recordó al Padre de la Patria. Luego viajó hasta el Manzano Histórico, donde se encontró con el gobernador. Frialdad en el reencuentro.
La historia volvió a reencontrar a Julio Cobos y Celso Jaque. Pero en el Manzano Histórico, con el zonda sobre las cabezas, ambos volvieron a validar las máximas del Libertador para apostar a la unidad de los argentinos, aunque los cruces de palabras entre ambos sean apenas mínimos, como una salvedad protocolar ante los pies del máximo prócer argentino.
El vicepresidente inició una larga gira para recordar a José de San Martín. Primero, estuvo en el distrito de Los Barriales, en Junín, donde encabezó un acto junto a dos intendentes del cobismo: El anfitrión, Mario Abed, y el de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo. Raudamente partió hacia Tunuyán, donde lo esperaba otro intendente radical, Eduardo Giner.
Por eso, en tierras del radicalismo, Celso Jaque se movió de manera más acotada, un poco por el resfrío que carga encima desde hace días -según comentó-; otro poco porque estaba en tierras de la oposición.
"Todos los que estamos aquí deberíamos elegir el mejor camino para honrar al Padre de la Patria", lanzó Jaque ¿hacia Cobos? ¿O hacia los alumnos que bostezaban y esperaban la suelta de globos?
A modo de homenaje, Cobos y Jaque compartieron apenas el espacio que ocupaban. Junto a Giner, ambos ascendieron por las escaleras hacia el monumento y depositaron una ofrenda floral.
“Es un hombre que nos ha dejado muchísimas enseñanzas”, sostuvo el gobernador mendocino en su alocución. Ante él, una guardia del Ejército Argentino con sus sables en alto y numerosos escolares con maestras.
“Una persona que supo renunciar a los honores”, señaló Jaque en torno a la figura del que también fuera gobernador intendente de Cuyo. A unos metros, sus funcionarios lo escuchaban con expectación. No eran muchos: Adrián Cerroni –de Hacienda- que esta tarde viajaría a Buenos Aires si confirman la firma del desendeudamiento; y los secretarios Luis Böhm –Turismo- y Ricardo Scollo –Cultura-.
Pero a pesar de la carga de la historia y de las evocaciones del máximo héroe, ni siquiera el viento zonda que en algún momento bajó con ráfagas sobre los presentes, hizo que Jaque y Cobos cruzaran palabra alguna en todo momento.
De hecho, Cobos confirmó que sigue teniendo ese feeling con la gente y que a Jaque le cuesta más encontrar el cariño popular. En la primera foto, incluso, con un alumno empujado por su madre, el gobernador aparece medio descolocado junto a su antecesor, como si el resultado final de esa imagen hubiera sido descuadrada, fuera de campo. Luego, sí, más entonado, firmó autógrafos en las mismas banderas celestes y blancas que su propia gestión ha distribuido.
Aunque el contador malargüino tiene una ventaja respecto del ingeniero: en cada acto, no teme entonar las canciones patrias, esas que se aprenden de memoria en las clases de música. Ante un candidato a presidente que promueve la educación como salida a los problemas nacionales, Celso Jaque se floreó con el himno de San Martín, mientras el vicepresidente apenas balbuceaba.
Cobos y Jaque homenajearon a San Martín en Tunuyán
La historia volvió a reencontrar a Julio Cobos y Celso Jaque. Pero en el Manzano Histórico, con el zonda sobre las cabezas, ambos volvieron a validar las máximas del Libertador para apostar a la unidad de los argentinos, aunque los cruces de palabras entre ambos sean apenas mínimos, como una salvedad protocolar ante los pies del máximo prócer argentino.