Mauricio Macri y los límites al kirchnerismo

Según manifestó Mauricio Macri en una entrevista, "el kirchnerismo es un ciclo terminado y hay que lograr que en el tiempo que le queda no siga ocasionando daño". Así, explicó los motivos de su reunión con Héctor Magnetto, del grupoClarín, y dirigentes del PJ disidente, ya que "hay que ponerle límites".

Se lo nota relajado y se toma su tiempo para responder, pero en ningún momento pierde la calma. En un alto durante su visita a Salta, el líder del PRO recibió a El Tribuno en un hotel céntrico de la capital y se mostró esperanzado con el avance de su partido en el interior del país. Además, aseguró que la reunión que tuvo con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, y dirigentes del PJ disidente fue para “ponerle límites al kirchnerismo” y confirmó que aún “no” habló con su padre tras las diferencias públicas que tuvieron en el caso por las escuchas ilegales.

¿Qué inserción notó que tiene el PRO en el norte del país?
Me parece que es una novedad que entusiasma, que tiende a crecer y genera interés en los partidos existentes. Nos reunimos con la gente del Partido Renovador de Salta, que se fueron muy entusiasmados con la idea de trabajar juntos en una propuesta tanto a nivel provincial como a nivel nacional. Pasa lo mismo con sectores del Partido Justicialista y pasa lo mismo con Alfredo Olmedo, que es la gran novedad de la política salteña.

Más allá de los acuerdos con partidos provinciales, el PRO es un movimiento fuertemente porteño. ¿Cuán instalada está su figura en la población del interior?
Es verdad y no es verdad. Yo siento que tenemos una fuerte inserción en la gente. Hay mucha expectativa por extender a todo el país lo que estamos haciendo en Buenos Aires. Lo que nos falta es consolidar y construir más militancia política: hoy tenemos muchísimos más votos que militancia. Nuestro desafío es que a ese voto lo podamos canalizar a través de construir esa militancia. La verdad es que el viernes tuvimos una muy buena reunión porque terminamos de la mano de Humberto Schiavone, que conduce todo el proceso nacional, y de Pablo Walter, a nivel norte, de consolidar las estructuras partidarias en Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca, lo que es muy importante.

¿Cuánto se avanzó en el armado del PRO con el Peronismo Federal en la reunión que tuvieron con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto?
Nada. Esa fue una reunión social para ver la visión acerca del futuro y la necesidad de poner un límite al kirchnerismo. El kirchnerismo es un ciclo terminado y hay que lograr que este año y pico que le queda no siga ocasionando daño. Ese fue un poco el tema de la conversación.

Tras esa reunión, el Gobierno respondió con chicanas del estilo “Magnetto conducción”...
El kirchnerismo no puede soportar que la gente dialogue. Ellos solamente viven y se reproducen desde la agresión y la división. Cualquier tipo de diálogo entre gente de la política, el periodismo y el empresariado ya lo visualizan como un problema porque se dan cuenta de que la gente no está con ellos.

Usted busca encabezar una fórmula presidencial apoyado en el peronismo disidente, ¿por qué eligió esa alianza y no otra, como por ejemplo la UCR?
El PRO tiene naturalmente un puente de diálogo mucho mayor hacia el peronismo que hacia el radicalismo. En el PRO tenemos tres legisladores radicales y un par de diputados nacionales de la UCR pero tenemos muchísimos más peronistas. PRO es un espacio frentista por naturaleza donde convive mucha gente que nunca había hecho política, como yo y varios más, y otros que vienen de partidos del centro, del peronismo o del radicalismo, pero con más fuerza del sector peronista. Hasta ahora es solamente diálogo lo que hay con el Peronismo Federal, además de buscar coincidencias a futuro.

En el Peronismo Federal hay un debate interno respecto de la conveniencia de una alianza con el PRO. De hecho, Eduardo Duhalde había dicho que no lo acompañarían a usted como candidato presidencial...
El PRO no está planteando nada. Estamos creciendo en forma individual y nos está yendo muy bien; seguimos soportando las agresiones kirchneristas transformadas en causas judiciales. En el PRO hemos demostrado la capacidad de trabajar en un frente como hicimos el 28 de junio de 2009 en la provincia de Buenos Aires y tuvimos un éxito que fue muy importante para la política argentina. Vocación frentista tenemos, pero hoy estamos construyendo desde nuestro espacio. Más adelante se verá. El Peronismo Federal tiene derecho a opinar pero cada uno debe construir dentro de su espacio.

En caso de ser necesario para alcanzar un acuerdo, ¿aceptaría declinar su candidatura presidencial y ser vice de algún peronista disidente?
Lo importante es tener una propuesta que entusiasme a la gente y demuestre que hay capacidad de renovación e inclusión social de los argentinos. Eso es lo que va a definir quién es el que encarne esa posibilidad en la gente y no si es peronista, radical, independiente o del PRO.

Cree que el kirchnerismo podría ganar una segunda vuelta en caso de haber ballottage o que sería una situación parecida a la de Menem en 2003?
Lo máximo a que puede aspirar Kirchner el año que viene es a ser el Menem de 2003, ganar la primera vuelta para perder contundentemente en la segunda. Cuando nos organicemos, es probable que el PRO le gane la primera vuelta a Kirchner.

Apenas convocó a su propio juicio político por las escuchas ilegales la oposición le respondió que lo hacía porque tenía los votos para ganar y no ser destituido, ¿es así?
Me pareció de una mala fe y falta de espíritu democrático fenomenal. Lo único que yo pedí es que se aplique la Constitución con el mismo tratamiento que se lo juzgó a Ibarra. ¿Quieren algo especial para lincharme a mí? La verdad es que no entiendo. Pedí ir a juicio político con la Constitución vigente. Yo no pido nada especial.

Los diputados de su aliado Francisco De Narváez no aceptaron su pedido de juicio político y reclamaron una comisión investigadora...
Hubo mucha confusión alrededor del tema. Estoy dispuesto a dar todas las explicaciones del caso. Lo único que pedí es un mecanismo constitucional y transparente como para que se llegue a una buena verdad. La mayoría ya sabe la verdad, por eso me ha creído a mí. Los que tienen dudas merecen que se las aclaremos. Lo que queremos es que se confirme lo que sabemos todos: que acá no hubo ningún tipo de organización ni delito.

Esta semana lo denunciaron por no ir a la Justicia a denunciar el supuesto armado de la causa en su contra...
Con lo que está haciendo los últimos meses, el kirchnerismo lo único que hace es reafirmar nuestro compromiso con la gente y con la política.

¿Cuáles son las principales propuestas que aplicará si llega a la Presidencia?
Que vuelva la Argentina al mundo para salir de este aislamiento y poner el Estado al servicio de la gente. Hay que dejar de lado la corrupción y el clientelismo y hay que volver a tener una educación y una salud de calidad. Es muy importante tener una Justicia independiente y seguridad. El tema de la seguridad es clave. Si no hay mejor dirigencia no va a haber mejor política y si no hay mejor política no habrá mejor sociedad.

Aníbal Fernández dice que Argentina tiene la tasa de criminalidad más baja de Latinoamérica...
A Aníbal Fernández no se le puede creer nada. El es un adelantado de lo que hizo Moreno con el INDEC: él primero falseó las estadísticas de inseguridad.

Usted fue presidente de un club como Boca y hoy ejerce un cargo público. Aníbal Fernández acaba de asumir la vicepresidencia de Quilmes, ¿se puede cumplir con la administración deportiva y la pública a la vez?
Para mí no se puede. Hacer las dos cosas me llevaría las 24 horas del día. Boca me demandaba de las ocho de la mañana a las diez de la noche, lo mismo que me demanda hoy la política.

¿Qué cree que busca Fernández con su cargo en Quilmes?
No creo que sea nada bueno para el fútbol argentino.

Tras las declaraciones de su padre desvinculando al kirchnerismo del armado de su causa judicial, ¿cómo quedó la relación con él en la actualidad?
No he hablado. El estuvo de viaje y preferí no hablarlo por teléfono porque el tema fue demasiado fuerte.

¿Cómo explica la reacción de su padre? ¿Negocios?
No lo sé, prefiero escuchar las explicaciones de él mismo por respeto a mis hijos.