Los "grandes" intentarán recuperar terreno

La apuesta de River, Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo subirá, porque jugarán con la obligación de romper la breve hegemonía de los más modestos, que nació con la vuelta olímpica de Banfield.

Foto: Rodrigo Nuñez
Foto: Rodrigo Nuñez

El mandato histórico, el arrastre popular, las facilidades para generar recursos económicos, la contratación de nombres rutilantes, los títulos del pasado se conjugan para que los denominados cinco grandes del fútbol argentino empiecen cada torneo con la etiqueta de candidato. Esta vez, la apuesta de River, Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo subirá, porque jugarán con la obligación de romper la breve hegemonía de los más modestos, que nació con la vuelta olímpica de Banfield, en el Apertura 2009, y continuó con el festejo de Argentinos, en el Clausura pasado. 

No hay fórmulas mágicas para llegar al éxito. Cada club carga con su propia historia, lo que hace que las urgencias, en todos los casos y por distintas razones, se profundicen. No es casualidad que el quinteto de equipos que más conoce de celebraciones desde que se profesionalizó el fútbol, en 1931, sea protagonista hasta las últimas horas del mercado de pases. Y en ese sentido, Boca, casualmente el último que desató el festejo, en el Apertura 2008, se aseguró la continuidad de futbolistas históricos, como Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Sebastián Battaglia; sumó una defensa nueva con el arquero Cristian Lucchetti, Matías Caruzzo, Christian Cellay y Juan Insaurralde, y para darle forma al proyecto contrató a Claudio Borghi, justamente el hacedor del triunfo de Argentinos. Desandar el camino, ése que alguna vez fue glorioso y ahora se convirtió en un objeto de deseo, es la prioridad. 

Desconcertante y llamativo resulta el panorama que se le presentará a River, el club con más títulos en la Argentina, 33, pero que apenas festejó una vez en los últimos 13 torneos. La necesidad tiene aristas impensadas para los millonarios, para quienes después de varias campañas grises -en el Apertura 2008 terminaron últimos por primera vez en la historia- el descenso se convirtió en un inesperado problema que tendrán que afrontar. Sólo los conjuntos recién ascendidos se ubicarán por debajo de los millonarios, que se reforzaron con nombres de jerarquía con el propósito de revertir la situación. Y el mejor antídoto para contrarrestar el flojo promedio es ganar el torneo, como en el Clausura 2008. 

Y aunque Boca y River siempre aventajaron al resto, ya fuera en logros o en poder de convocatoria, los equipos de Avellaneda intentarán repetir los éxitos de comienzo del milenio. Por primera vez en las últimas tres temporadas, Racing no se verá amenazado, de arranque, por el promedio. Eso le debería quitar presión a la Academia, que en 2001 rompió una racha de 35 años sin títulos y ahora no desea que esa marca vuelva a repetirse. Muy lejos de reiterar errores del pasado, cuando el técnico debía reorganizar el plantel, después de una sangría importante, ahora los dirigentes mostraron coherencia con sus decisiones. Un puñado de caras nuevas, entre las que se destacan Patricio Toranzo y el colombiano Giovanni Moreno, le devolvieron las esperanzas a un público que necesita de pequeños estímulos para ilusionarse. 

En la vereda de enfrente, Independiente, que fue protagonista de los dos últimos torneos, aunque llegó sin posibilidades a las fechas finales, cambió el rumbo con la salida del Tolo Gallego y la asunción de Daniel Garnero. Y la modificación derivó en bajas sensibles: Piatti, Acevedo, Gandín, todas piezas titulares en el ciclo anterior, aunque con Battión, Velázquez y Nico Cabrera busca equilibrar el grupo. La recuperación de Carlos Matheu, que no jugó la temporada pasada, tras sufrir la rotura de los ligamentos de la rodilla derecha, es un motivo para dar pelea, como en el pasado. Para los Rojos, la conquista de 2002, con Milito, Insúa, Montenegro, Silvera, ya empieza a observarse demasiado lejana. 

De los cinco grandes, San Lorenzo es el que camina con mayores dificultades. Los desórdenes económicos, algunas bajas que no estaban en los planes del DT Ramón Díaz -como la venta de Papu Gómez- y ciertas frustraciones en el mercado de pases transforman al Ciclón en una incógnita. Igualmente, el entrenador riojano se ofrece inquieto y sonriente, como si vislumbrara que de este revoltijo pude extraer otra vuelta olímpica, como aquella del Clausura 2007. 

LAS APUESTAS
La Academia, el campeón que más paga 
En las casas de apuestas, los simpatizantes ya empiezan a elegir a sus candidatos para el torneo Apertura 2010. Boca arrancó como el equipo que más confianza ofrece, ya que paga 4,50 pesos en el caso de consagrarse campeón. A los xeneizes los secunda Independiente, con $ 7, mientras que River se ubica en el tercer escalón del podio, con 9 pesos. Los millonarios, hace una semana, eran quienes más pagaban. San Lorenzo, con $ 12, y Racing, con $ 17, cierran la lista. 

26 títulos llevan los grandes en torneos cortos. Desde la instauración de los denominados torneos cortos, en 1991, River ganó 12; Boca, 8; San Lorenzo, 3, Independiente, 2, y Racing, 1. Además, Vélez obtuvo 6; Newell´s, 2; Estudiantes, 1; Lanús, 1; Banfield, 1, y Argentinos, 1. 

36 años duró la hegemonía de los poderosos. En 1931 se disputó el primer campeonato de la era profesional. Desde entonces y hasta 1967, cuando Estudiantes ganó el campeonato Metropolitano, los cinco grandes se repartían los festejos de esta manera: River, 12; Boca, 10; Racing, 6; Independiente, 5, y San Lorenzo, 3.