La eliminación en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica abre el interrogante sobre qué camino deberá seguir la selección argentina, tanto desde el modo en que se gestará el nuevo proceso como del recambio de plantel que se avecina, y que es inminente por cuestiones generacionales.
El tiempo dirá si Martín Demichelis tendrá su chance en 2014. Llegará con casi 34 años y con una carga pesada, nada menos que la de haber desperdiciado su primera oportunidad mundialista -cuatro años antes había quedado fuera de la lista de 23 en el último instante- con una actuación que no estuvo a la altura de su nivel habitual en el Bayern Munich.
Apenas unos meses menos tendrá para entonces Nicolás Burdisso, aunque hoy por hoy todo hace pensar que su ciclo en la Selección no terminó, ya que fue uno de los que mejor imagen dejó en la frustrante experiencia sudafricana. ¿Podrá ganarse un lugar en la última línea?
Para Walter Samuel probablemente sí haya pasado el último tren. A los 32 años tampoco tuvo el final que soñaba, con una despedida desde el banco luego de llegar a Sudáfrica en gran nivel, sobre todo por lo hecho con la camiseta del Inter en la presente temporada.
Gabriel Heinze, símbolo silencioso de la albiceleste en la última década, también tendrá 36 años cuando llegue la hora de la próxima cita. Con tres mundiales encima y caudillo interno de cuatro entrenadores diferentes, todo parece indicar que sufrirá el recambio generacional y dejará su lugar a la sangre joven.
Estos casos encienden un alerta teniendo en cuenta que fueron referentes de la defensa en el proceso conducido por Diego Maradona. Podría sumarse el caso de Ariel Garcé, aunque a modo estadístico teniendo en cuenta que sólo tuvo un lugar entre los 23, pero nunca contó con serias chances de afianzarse en el equipo titular.
Nicolás Otamendi y Clemente Rodríguez son los nombres que completan la lista de defensores que estuvieron en Sudáfrica. El central de Vélez tuvo más protagonismo, y aún con su pobre actuación en el partido frente a Alemania, los 22 años que registra su documento le darán revancha. El marcador de punta de Estudiantes de La Plata es el hombre que puede afianzarse en uno de los laterales, al cabo el mayor déficit que se evidenció durante el Mundial.
Atrás asoman Federico Fazio (Sevilla), Ezequiel Garay (Real Madrid), Nicolás Pareja (Espanyol de Barcelona), Emiliano Insúa (Liverpool) y Pablo Zabaleta (Manchester City), principalmente. Habrá que ver qué lugares quedan para Marcos Angeleri (Estudiantes) y Emiliano Papa (Vélez), y estar atento a las apariciones que tengan lugar durante el nuevo ciclo. Así como irrumpió Otamendi, siempre puede haber alguna sorpresa.
En cuanto al resto del plantel, sólo se notará la ausencia de Juan Sebastián Verón, el último organizador que pudo haber tenido la Selección y que terminó la Copa del Mundo en el banco de suplentes. Los casos de Diego Pozo y Martín Palermo también fueron testimoniales en Sudáfrica.
En el mediocampo, una zona en la que todavía tienen rodaje Javier Mascherano, Mario Bolatti, Ángel Di María, Javier Pastore, Jonás Gutiérrez y Maxi Rodríguez, habrá que seguir de cerca a Ever Banega, Fernando Gago, Sebastián Blanco y al mismo Lucho González, entre otros.
La delantera es la zona que menos preocupación debería generar. A Lionel Messi, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín les queda mucho por crecer (y afianzarse), y Carlos Tevez y Diego Milito todavía pueden tener un lugar de privilegio. Por las dudas, atrás vienen Lisandro López, Ezequiel Lavezzi, Mauro Boselli...
Aunque con algunas carencias (principalmente, de laterales), queda claro que hay una buena base para el futuro. Materia primera a la que habrá que encontrar un plan ordenado para sacarle el mejor provecho.
La Selección Argentina también despide a una camada
La defensa será la zona de la cancha que más sufrirá el recambio generacional en la Selección Argentina. En cambio, varios hombres del mediocampo y la delantera casi completa pueden soñar con una revancha en Brasil 2014.