Quienes conforman parte de la herencia navarra en nuestro medio, nucleados en el Club Español, y en asocio a la Dirección Municipal de Cultura, rendirán este miércoles 7 de julio su homenaje a San Fermín.
Para ello, han dispuesto una Misa, a celebrarse a las 8 en la Catedral San Rafael Arcángel, en recordación de los inmigrantes venidos a estas tierras y afincados en ella como su segunda "Madre patria"; a continuación, depositarán una ofrenda floral al pie del monumento que honra la memoria del General San Martín, en la plaza homónima, y luego, servirán un desayuno "navarro" en las instalaciones del Club Español.
Invitan a la comunidad sanrafaelina a hacerse parte de este homenaje a la tradicional "fiesta de los Fermines"
Esto es Pamplona, un 7 de julio
La fiesta de San Fermín es una de las más importantes y reconocidas de España. El 7 de julio la ciudad de Pamplona se convierte en una gran arena de toros y la fiesta se extiende por todas las callejuelas. Una experiencia legendaria
Las fiestas de San Fermín son dedicadas al patrón de Navarra, aunque, como reconocen los que no se pierden las festividades año tras año, el componente religioso está en el segundo plano, mientras que las fiestas, las corridas y el encierro forman parte de la representación popular de estas fiestas.
¿Por qué se usa un pañuelo rojo durante San Fermín?
En general el pañuelo rojo se usa anudado al cuello, pero también podéis llevarlo en un bolsillo, en la cabeza o en la muñeca. Al momento de inaugurar las fiestas se alza al aire al grito de “Viva San Fermín, Gora San Fermín”. El origen de esta tradición es religioso: los sacerdotes, durante las fiestas religiosas que celebran la vida y muerte de un santo que ha sido mártir (es decir que murió en defensa de sus creencias), se visten de rojo. No se sabe bien cuándo, pero aparentemente el pueblo adoptó esta costumbre de esta forma particular.
mapa de España, para localizar la provincia de Navarra
Posteriormente se instauró la costumbre de vestir de blanco, dándole a las masas que recorren la ciudad una impactante representación en donde los colores rojos y blancos se destacan.
San Fermin en 2010
El tradicional chupinazo dio inicio ayer a 204 horas de fiesta ininterrumpida en Pamplona. Comenzaban los sanfermines 2010, con la plaza del Ayuntamiento a reventar de vecinos y foráneos y con una de las instituciones más arraigadas en la ciudad como maestro de ceremonias. El presidente de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona, Mari Ganuza, tuvo el honor de lanzar el cohete.
Era la tercera vez, desde 1983, que una persona ajena a la política daba comienzo a las fiestas. Antes lo habían hecho el capitán de Osasuna César Palacios (2000) y el presidente del Portland San Antonio de balonmano, Fermín Tajadura (2001).
Un millón de visitantes
La Comparsa, en el 150 aniversario de su creación, recibió el honor del lanzamiento por parte de la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina. Y se hicieron notar. Junto a Ganuza, el 'kiliki' Caravinagre y el cabezudo Alcalde animaban a la masa de gente desde los balcones consistoriales.
Ganuza usó la fórmula tradicional para dar comienzo a una de las fiestas más conocidas en el mundo. El «Pamplonesas, pamploneses, viva San Fermín. Iruñatarrak, gora San Fermín» fue contestado por miles de personas, que se anudaron el pañuelo rojo al cuello y comenzaron a descorchar cientos de botellas.
En la plaza del Castillo y el paseo de Sarasate también estalló la alegría de miles de personas que seguían el primer acto de las fiestas a través de unas pantallas gigantes. Con el chupinazo, comenzaron nueve días de fiesta, en los que están programados 533 actos con un presupuesto de 2,8 millones.
Miles de personas acudirán a la capital navarra, donde se espera la llegada de casi un millón de de visitantes durante el fin de semana.
La otra cara de la fiesta
Con motivo del comienzo de los sanfermines 2010, Cruz Roja instaló ayer dos puestos de asistencia en las cercanías de la plaza del Ayuntamiento que atendieron a un total de 39 personas, sin que haya sido necesario ningún traslado hospitalario.
En concreto, en el puesto instalado en la Cuesta de Santo Domingo (edificio del Departamento de Educación) se ofreció asistencia a 18 personas, 14 de ellas por heridas, 3 por traumatismos y una por enfermedad. Por otro lado, 21 personas pasaron por el puesto del atrio de la parroquia de San Saturnino, 20 por heridas y una por traumatismo. En ambos puntos, Cruz Roja contó con médicos, DUE, socorristas, servicio de ambulancia y vehículos de apoyo.