Tras la derrota mundialista, la realidad vuelve a introducir al oficialismo en una agenda complicada en especial en la Legislatura. Allí el justicialismo debe tratar proyectos que para el Ejecutivo son imprescindibles y urgentes.
Por esto, es que la Empresa Provincial de Energía, Potasio Rio Colorado y el crédito de 43 millones de pesos para los productores, son algunos de las iniciativas que deberán tratarse en la Cámara alta para convertirse en ley, porque ya cuentan con la sanción de Diputados.
Pero esta urgencia del Ejecutivo, golpea con una difícil situación que hoy se vive en el Senado. Es que la relación política del justicialismo en la Cámara alta, se quebró luego del divorcio oficial entre le gobernador y su vice, Cristian Racconto, que hasta el momento no muestra signos de recuperación.
A esto se suma que el bloque del PJ está dividido, esto se evidenció cuando se tuvo que nombrar un presidente ante la renovación de la Cámara. Los territoriales se opusieron a que los “azules” volvieran a imponer un representante, pero a su vez desde el sector nadie quería ocupar ese cargo.
Así fue como finalmente, luego de idas y venidas, Manuel Moreno Serrano (foto), perteneciente al riñón político del intendente de Guaymallén Alejandro Abraham (ahora socio estratégico a Jaque), quedó al frente del bloque.
Según informaron fuentes legislativas, al oficialismo en el Senado le cuesta llevar adelante y sostener una apostura común ante el tratamiento de los proyectos. Por esto, manifestaron que es fácil ver como en reuniones de Labor Parlamentario, Moreno Serrano, establece una estrategia, pero luego le cuesta mantenerla en el recinto, con su propia tropa, que no logra ponerse de acuerdo.
Lo mismo pasaría con las autoridades de la Cámara, es que la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo mantiene una fría relación política con el presidente del Senado, Cristian Racconto, desde que éste último denunció sospechas de espionaje en su contra, provenientes del Gobierno provincial.
Ante este panorama, es que hay tres proyectos de ley que ya cuentan con la sanción de la Cámara baja, y necesitan ser aprobados por el Senado para convertirse en ley.
Uno de ellos es el que se refiere a la Empresa Provincial de Energía, el proyecto descansa en varias comisiones desde el 7 de abril, cuando se sancionó en Diputados. Desde ese momento el oficialismo ha intentado buscar consenso para su tratamiento pero hasta ahora no lo ha logrado.
Con respecto al acuerdo entre el Gobierno y la empresa Vale que impulsa el proyecto minero Potasio Río Colorado -que se aprobó la semana pasada en la Cámara baja- su tratamiento está condicionado a que la oposición analice ciertos puntos del acta acuerdo que firmó el oficialismo con la minera. Según pudo conocer MDZ, el malestar está dado por la jurisdicción nacional y no provincial de la línea eléctrica que abastecerá al emprendimiento.
Por último, otro de los proyectos que debe tratar con urgencia el Senado es la ratificación del decreto que contiene el convenio entre la Provincia y el Banco de la Nación Argentina para contraer una deuda de hasta 43.258.628 pesos. La iniciativa le permite al Estado hacerse cargo de la deuda que productores agropecuarios han mantenido con la entidad y que por diversas causas no pudieron hacer efectivo el pago de la misma.