"Frente a ello, pienso humildemente que tenemos suficientes argumentos como para pensar en que podemos ganar la eliminatoria", agregó el autor del gol decisivo en la tanda de penales con la que Uruguay se impuso a la selección de Ghana el pasado viernes en Johannesburgo.
"Como dicen en mi pueblo, con orgullo: ya que estamos en el baile, hay que seguir bailando", manifestó el delantero Sebastián Abreu, quien con su tiro picado al ejecutar un penal selló la dramática victoria uruguaya en la tanda desde los 12 pasos frente a Ghana el viernes en los cuartos de final.
"No estábamos invitados, pero llegamos", agregó.
Sobre ese partido, señaló que la selección uruguaya tenía desde el principio confianza y opciones de ganar, aunque lo que no podían imaginar era que se iban a dar las circunstancias que se dieron.
Se suponía que en el mejor momento de la fiesta debían estar Brasil, Argentina u otras selecciones de la aristocracia europea. Además, Uruguay fue el representante de Sudamérica que debió ir a un repechaje con Costa Rica para amarrar el pasaje a Sudáfrica.
"No creían que íbamos a clasificar", dijo a su paso el delantero Diego Forlán a un enjambre de periodistas que esperaba el ingreso del equipo a su hotel en Johannesburgo tras un entrenamiento.
"Fueron cuestiones que dieron matices emocionales al encuentro. Parecía que el partido se nos iba y, sin embargo, repuntamos. En definitiva buscábamos pasar y lo logramos", agregó, tras señalar que el objetivo de ese encuentro era estar entre los cuatro mejores del Mundial, y se logró.
Sobre si lanzará igual el penal en el caso de que se decida el encuentro de esta forma, indicó que no tiene nada decidido y que todo dependerá del análisis que haga durante el encuentro del portero, tal y como ocurrió en el partido ante Ghana
"Lo decidí cuando ya había empezado la serie. Creí que lanzarlo como lo lancé era la manera adecuada para que el balón entrara. Los compañeros no me dijeron nada. No les causó gracia porque ya me conocen y hay plena confianza", concluyó.
Los jugadores uruguayos esperan un rival europeo complicado el martes, pero sienten que la Oranje será el que llevará la mayor carga de presión. Holanda nunca ha ganado una Copa Mundial y en las dos oportunidades que disputó la final, en los torneos de 1974 y 1978, salió derrotada.
Los holandeses, además, llegaron entre los favoritos.
"Estamos viviendo un gran sueño", señaló Abreu. "Todo es ganancia para nosotros de aquí en adelante".
Uruguay se trasladó la tarde del domingo a Ciudad del Cabo, donde se disputará el partido. El ganador se medirá con el vencedor de la otra semifinal entre España y Alemania, que se jugará al día siguiente en Durban.
Sebastián Abreu: "Todo es ganancia en adelante"
El delantero uruguayo opina que la selección holandesa, rival de su equipo en la semifinal, es un conjunto "exhuberante en lo físico, con un buen juego colectivo y un gran nivel futbolístico".