Pesar en la ultima cena sudafricana de Brasil

La selección brasileña vivió su última cena en suelo sudafricano en un ambiente similar al que se podría sentir en un velorio, tras de la derrota por 2-1 ante Holanda, que sepultó el sueño de la "verdeamarela" de alzarse con el hexacampeonato. Hoy llegan a San Pablo.

Foto: EFE
Foto: EFE

La selección brasileña vivió su última cena en suelo sudafricano en un ambiente similar al que se podría sentir en un velorio, tras de la derrota por 2-1 ante Holanda, que sepultó el sueño de la "verdeamarela" de alzarse con el hexacampeonato. 

Según reveló hoy la comisión técnica, tras regresar a su hotel en Port Elizabeth los jugadores y el técnico Carlos Dunga cenaron en el restaurante "en absoluto silencio", en una noche triste que terminó con un emocionado abrazo colectivo de todos los integrantes de la delegación. 

"Nadie dijo una sola palabra durante toda la cena", dijo el informe, que agregó que el silencio fue interrumpido por el arquero Julio César, encargado por sus compañeros de pronunciar un discurso de agradecimiento a Dunga. 

Tras agradecerle al entrenador la oportunidad de disputar un Mundial, el 1 de Inter de Milán destacó la unión del grupo formado por Dunga para disputar el título en Sudáfrica: "Lograste crear un grupo de amigos, de hermanos. Hubiéramos querido mucho conquistar ese ´hexa´ para dedicártelo a vos". 

Dunga, quien fue el último en llegar al restaurante para la cena y que hasta ese entonces se mantenía callado, se manifestó conmovido por las palabras del arquero y agradeció a los jugadores la confianza que le brindaron, pese a que no había tenido ninguna experiencia previa como entrenador. 

"Yo nunca antes había sido técnico y recibí el comando de la selección brasileña, y pese a ello ustedes siempre me respetaron. Ha sido un honor trabajar con ustedes. Pueden estar seguros de que estoy muy orgulloso de ustedes", expresó. 

Tras el discurso del entrenador, todos los integrantes de la delegación se fundieron en un largo abrazo colectivo, que marcó el "adiós" al sueño mundialista del grupo que hace más de un mes abandonó Brasil confiado en alzarse con el "hexa" y que esta noche viajará de regreso a su país con las manos vacías.