La Legislatura fue nuevamente el ring de una dura contienda por OSM, que dejará al Gobierno sin aval legislativo para contar con 10 millones de pesos para sanear el déficit de la empresa de aguas. Pero el oficialismo salió a cobrar esta derrota con el pedido de conformación de una comisión investigadora que determine las responsabilidades políticas de la caída de una empresa privatizada hace 12 años y que apunta claramente a la gestión de Julio Cobos.
El nudo de la discusión en la Cámara de Diputados estaba en el artículo 2 del proyecto que prorroga la intervención del Estado en OSM hasta setiembre. A través de este punto, el Gobierno buscaba subsanar el déficit de la empresa y por el cual el interventor Gonzalo Dávila tuvo que dar explicaciones ante los legisladores.
Sin embargo, la oposición se mantuvo firme y negó -tanto el Frente Cívico en su mayoría, como el PD- la posibilidad de contar con estos 10 millones de pesos a través de un préstamo. Estos fondos son requeridos por el Ejecutivo para paliar el déficit de gastos corrientes, según aducen. Sin embargo, tanto demócratas como radicales apuntaron a que hubo un elevado gasto en los sueldos gerenciales de la empresa, a partir de la intervención.
"La catástrofe también es culpa de ellos"
La contraofensiva del oficialismo se pudo apreciar en la dureza de los discursos, con flashbacks incluídos al antecesor de Celso Jaque. Efectivamente, las cabezas del justicialismo en la Cámara Baja, Jorge Tanús y Carlos Bianchinelli, arremetieron contra la gestión del ingeniero por el deterioro de OSM en manos privadas.
Tan áspero estaba el debate que el propio presidente de la Cámara hizo uso de la palabra. Tanús no se olvidó de hacer un recorrido por el currículum del ex ministro cobista, Francisco Morandini, al que achacó cierta connivencia con Saur, la empresa privada que tenía el control de OSM hasta la intervención.
"Tenían una relación con mucho afecto, y Morandini era el que tenía que controlar. Todo lo que OSM incumplía, Morandini lo perdonaba", definió Tanús, cual francotirador. "Esto tiene que ser investigado, porque la situación catastrófica también es culpa de ellos".
Incluso, Tanús dejó entreabierta la posibilidad de que los funcionarios de Cobos puedan llegar a ser denunciados de la misma manera en que el Gobierno demandó a los gerentes de la empresa privada Aguas de Mendoza.
Así, se decidió la conformación de una comisión que investigue lo que ocurrió entre 1998 y el inicio de la intervención decretada por Jaque. Tanús firmó esta tarde la resolución que sería tratada en la sesión del miércoles que viene.
Esto, mientras la Cámara daba vía libre para que la empresa siga intervenida en el proceso de su reestatización hasta setiembre.
De esta manera, la prórroga fue convalidada, pero el artículo 2 fue rechazado por 25 votos contra 20 -más dos abstenciones-. Ante este panorama, el Gobierno provincial podría tomar el camino de obtener estos fondos a través de un decreto de Celso Jaque, para afrontar las deudas generadas por la intervención de Dávila.
Las fisuras en la oposición
A pesar de esta victoria política, el tire y afloje hasta último momento evidenció las fisuras internas en la oposición. En tanto el bloque demócrata mantuvo su organicidad, el Frente Cívico volvió a revelar las fisuras y y diferencias que lo atraviesan como alianza.
Los ejemplos más palpables de estas contradicciones las exhibieron tres diputados. Por un lado, la abstención de Roberto Blanco -Unidad Popular-, el aval de Néstor Piedrafita -del Ari- y la negativa de Raúl Vichi. Por el lado de las abstenciones, también el justicialista disidente Daniel Cassia se mostró en desacuerdo de entregarle a la empresa privada Saur esos fondos.
Precisamente, el ex intendente capitalino aclaró que votaba por mandato partidario, antes que por convicción propia. Con ese mismo argumento, los cobistas Andrés Marín y Alexandre Maza, más la radical Liliana Vietti, terminaron de sepultar las esperanzas del oficialismo para contar con 10 millones de pesos.
De allí que las críticas del justicialismo hayan estado dirigidas a un sector de la oposición que buscó capitalizar políticamente esta derrota del Gobierno para posicionarse internamente, según indicaron en el Salón de los Pasos Perdidos, en medio de la ofuscación.
Dos nombres resultaron claramente identificables: "Había gente que quería votar a favor, pero se terminó imponiendo el sector de -el intendente de Godoy Cruz, Alfredo- Cornejo y de -el senador nacional Ernesto- Sanz", subrayó Bianchinelli.
No le dan a Jaque los 10 millones para OSM
Diputados finalmente aprobó la prórroga de la intervención de la empresa de aguas, pero le negó al Gobierno la posibilidad de acceder a un préstamo. Por la derrota, el PJ ya ordenó una comisión que investigue la gestión del ex ministro de Julio Cobos, Francisco Morandini.