Liquidambar, explosión de colores en el jardín

Esta especie, es uno de los ejemplares más decorativos del reino vegetal. Un hermoso árbol caducifolio cuyo color de hojas, en forma de arce, brinda una de las tonalidades otoñales más vistosas y un verde intenso durante las estaciones de primavera y verano.

Su nombre significa “ámbar líquido” y se debe a la resina de aroma balsámico que surge de su corteza y con la que se elaboran medicinas, aceites y perfumes.
Su origen se encuentra en Guatemala, México y los Estados Unidos. Se destaca porque su follaje adquiere en otoño diferentes tonos de amarillo, rojo y bordó; haciéndolos más dramáticos cuando esta estación es fría y luminosa y no hay lluvias tempranas que hagan caer las hojas.


Este hermoso árbol puede llegar a alcanzar una altura de 15 a 20 metros y su tronco tiene la particularidad de tener profundas hendiduras en la corteza. Su madera es codiciada, ya que con ella se elabora desde papel fino hasta mueblería, molduras y revestimientos. Es una excelente opción para plantar en los jardines, y su tolerancia y rápido crecimiento le otorgan virtudes tales como la capacidad de frenar el viento y proporcionar sombra.


La multiplicación se puede efectuar de dos maneras:

Mediante la siembra de semillas en otoño:
Deben recogerse en cuanto maduran los frutos, ya que son dehiscentes (el fruto se abre naturalmente para que salga la semilla). La semilla tiene letargo interno, por lo que es conveniente someterla a algún tratamiento antes de la siembra.
Para superar el letargo interno se recomienda de 1 a 3 meses de estratificación a temperatura alrededor a 4ºC.

Por tallo o cogollo en el verano o por vástago acodado en primavera:
Clones selectos se injertan sobre plantas de liquidambar styraciflua obtenidas de semillas. En primavera se pueden acodar las ramas y luego de dos años se separan los acodos de la planta madre. También es posible el estaquillado.


Usos
Los árboles producen una goma conocida como storax, usada en la medicina herbolaria. Esta goma contiene una pequeña cantidad de un hidrocarburo aromático el estireno; el estireno extraído de la goma del liquidambar orientalis dio por resultado el descubrimiento en 1839 del primer polímero poliestireno.

La leyenda del Liquidambar
Cuentan los nativos del delta del Paraná que cuando todos los árboles dormían y se deshojaban en invierno, el liquidambar permanecía despierto y atento a todo lo que pasaba. Ese lugar estaba habitado por los Carapachayos y ocurrió que un día un padre y su hijo salieron a repeler el ataque de una tribu enemiga y tuvieron tanto éxito que llegaron hasta el corazón del poblado enemigo y encontraron allí a la mujer más hermosa que jamás hubieran podido soñar. Fue así que la raptaron. Tanto el padre como el hijo se sentían con derecho sobre la bella joven y los dos la pretendían por esposa.

Una noche de otoño en que los dos hombres discutían por la posesión de su cautiva, el hijo atacó al padre con un cuchillo. El padre que era el más fuerte pudo frenar el ataque del joven, le quitó el arma y corrió a la tienda de la mujer; enterrándolo en su corazón mientras ella dormía.

El hijo la cargó llorando y la enterró bajo un liquidámbar para que su follaje la protegiera de la lluvia y el sol. Al día siguiente el liquidámbar había enrojecido de sangre y comenzó a llorar sus hojas hasta quedar desnudo.