Labios, el corazón del rostro

Los labios son una de las zonas más sensuales del rostro femenino. También son sumamente delicados debido a que la piel que los recubre es muy sensible y puede verse alterada por factores climáticos tales como el frío o el viento. Leé en esta nota qué cuidados tomar y cómo hacer para que luzcan siempre bien.

Lucir unos labios voluminosos y carnosos que griten sensualidad  está de moda en todo el mundo. Las que los poseen naturalmente, explotan esta virtud con la magia de la cosmetología, haciendo que labios simples puedan lucir como corazones redondos, mientras otras se atreven a los avances de la medicina para copiar los labios de Angelina Jolie o René Zellweger.

Sin embargo, más allá del aspecto de moda, los labios cumplen múltiples funciones que pasan desapercibidas. Sirven para reír, hablar, silbar, comer, y besar, por lo que es entendible  que en algún momento sufran desgastes y den manifestaciones de cansancio, como ocurriría con cualquier otra parte del cuerpo. Es por eso que cuando ya no pueden más, su descarga viene en la forma de resequedades, manchas y, finalmente, las siempre temibles arrugas.

Según la dermatóloga María Simón estos síntomas aparecen porque los labios tienen una piel muy especial, totalmente diferente a la del resto del cuerpo, los mismos no tienen melanina, por lo que están desprotegidos del sol y los daños que éste causa, y no poseen glándulas sudoríparas ni sebáceas, lo que hace que se agrieten con facilidad.

Es una piel extremadamente fina, tanto, que los capilares se transparentan. Por eso es que normalmente tienen un color sonrosado, se emblanquecen cuando no les llega sangre, o se ponen morados cuando la sangre no circula bien.

Unos labios agrietados, más allá de lucir antiestéticos, usualmente no son considerados como síntomas de enfermedades, según la dermatóloga, pero en las arcas de la  medicina oriental, esta condición es una señal de falta de vitaminas como la B2, B6, B12, y también de ácido fólico, lo que significaría una atención peculiar en la alimentación. Por otro lado, si les falta hidratación, es posible darle una solución usando varias veces al día un protector solar para labios con acción humectante, que los resguarda del sol, el frío y otros elementos irritantes, aconsejan los expertos.

Color carmesí


El hábito de pintarse los labios existe desde 3.000 años antes de Cristo, cuando las mujeres se coloreaban la boca con un polvo rojo de ocre que obtenían de la arcilla. Recién en 1915 EEUU sorprendió al mundo con la presentación de la primera barra labial. En la actualidad, cerca del 81% de las mujeres en todo el mundo utiliza lápices de labios, los cuales vienen en diferentes tonos, texturas y formas, los cuales permiten no solo que se vean estéticamente atractivos sino además protegidos.

“No es necesario tener decenas de labiales y brillos para lucir bien, tres de cada uno de ellos son suficientes. Lo más importante es conocer los colores que le van mejor a su tono de piel y el momento del día en que se va a maquillar. Las mujeres necesitan tres labiales básicos: uno muy natural para el día, otro más oscuro y profundo para las noches y uno más glamoroso para las ocasiones especiales en las que puede ser más atrevida y arriesgada”, aconseja Sandra, Consultora de Belleza de Mary Key.

Cuidando la elasticidad y firmeza:

» Exfoliarlos: Esto lo debe realizar al menos una vez por semana con un cepillo de dientes viejo, muy suavemente, sin raspar los labios, procurando que se desprendan los antiestéticos pellejitos.

» Hidratarlos: Para este fin sirven la clásica manteca de cacao e inclusive la crema que se utiliza para cuidar el área de los ojos.

» Protegerlos del sol: Asegúrese de que su lápiz de labios tenga Factor de Protección Solar (FPS), sobre todo si va a estar en exteriores.

» Cuidarlos con reparadores labiales: Estos son cosméticos que retienen la humedad de los labios y evitan que se resequen; pero cabe destacar que funcionan mejor cuando se realiza una exfoliación periódica.